23 agosto 2013

Barranco de las gloces

Croquis sacado de Barranquismo.net
Dejamos el Furco en Broto y tiramos dirección Fiscal para subir a Fanlo por la carreterita esa que si bien no es mala, se tarda una vida en llegar por las 15.000 curvas que tiene. Pero oye, es muy bonita. La idea es hacer el barranco de las Gloces, otra de las grandes joyas barranquísticas, si no por su dificultad (con poco caudal) si por sus formaciones y sus pasillos. Este también es repetición, pero no por eso dejaría de  repetirlo todas las veces que pueda.

Comienzo del barranco.
Como siempre, parece mentira que de una grieta así salga un barranco como este, pero ... así es. Monto el primer rápel y baja Bea y Pepe a la primera poza, y ya empiezan a vislumbrar un poco de la majestuosidad y la belleza de este barranco tan singular. Además, parece que la suerte nos va a acompañar (deben de ser las 16:00) y la luz entra en el barranco. Además no vemos a nadie, ni por delante ni por detrás... así que tenemos el barranco para nosotros solos.

Pepe en el primer rápel que da comienzo al  barranco
El barranco deportivamente no tiene nada. Un par de rápeles que nos meten en el cauce, y luego una sucesión de pasillos estrechos y pozas que nos permiten disfrutar de los juegos de luces y de las formaciones calcáreas del barranco. Además pasamos una zona de oscuros bastante oscuros (vamos, que no se veía nada de nada).

Bea en el segundo rapel
La verdad es que es un barranco que no me canso de él. Tiene el agua sorprendentemente caliente (entiendo que al ir por el cauce abierto, el sol calienta un poco el agua antes de entrar en el barranco) y además, las formaciones y la luz hacen de este barranco una pequeña joya. Poder deslizarse por esos pasillos en silencio con solo la visión del barranco, del agua y de la luz es una experiencia bastante única, la verdad.

Pasillos y destrepes
Y poco a poco nos vamos acercando a la zona en que se abre de nuevo un poco el barranco y da paso a una exuberante vegetación, todo lleno de verdes y notas de color de las flores. Hay un par de rápeles para salvar unos escalones y algún saltito a poza que cubre, que nos hace disfrutar del barranco.

Pepe saltando una especie de tobogán
Y llegamos al final del barranco, y como siempre, se nos nubla y se nos pone a chispear. La verdad es que la lluvia ha sido la constante en esta semana de vacaciones... no ha habido día que no haya llovido (poco o mucho, pero siempre algo). Supongo que será el clima de pirineos por estas fechas ... pero vamos, que en el fondo, se agradece un poco. Una vez cambiados para subir (recuerdo una subida infernal por la que me llevó Dani la primera vez) buscamos el camino de subida.

Plantas. Foto de Bea.
Al final encontramos una senda que nos sube hasta la pista, eso si, haciendo bastantes eses y no siendo tan infernal como lo recordábamos. En total, la aproximación puede rondar 45 minutos y el retorno mas o menos. El barranco se hace en una hora y media, o dos, según te pares a hacer fotos y eso. Un barranco que no me canso de recomendar, además lo puedes hacer si estás en el valle de Broto, o si estás en el Valle de Ainsa (porque se puede subir por escalona). Así que ahí lo lleváis... si podéis, hacer las gloces.


Video Resumen

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