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18 junio 2014

MTB por el collado de los pastores, la nava y las trialeras locas

Las leyendas del mountain bike
Que mejor que ponerse a estudiar que salir con los miembros del comando Talegas a reventarlo a la sierra, no ? Con la excusa de probar la burra, nos subimos al collado de los pastores a darle un poco, ya que hace fresco. Llegamos al comedero de los buitres frescos y lozanos y decidimos subir a la Nava para hacer hambre. Sin más problemas subimos, nos apretamos unas barritas y para abajo. La verdad es que la subida a la Nava es más por hacer el monguer que otra cosa, porque serán unos 4-5 Km todos cuesta arriba que ni fu ni fa, pero curten, las cosas como son.

Ya empezamos con los tocamientos sexies
Subimos hacia el collado y nos encontramos que el primo de Marco Pantani se había calzado una ostia de campeonato en la pista (??) y con la cara como el mismísimo quasimodo de dejamos hecho un cuadro de picasso. El colega dice que ha llamado al 112, y efectivamente, al rato vemos un despliegue que ni los hombres de Harrelson (de Paco, para los jóvenes, pero en bien). Dos helicópteros, un despliegue de camilleros/enfermeros y una zorrera de polvo de cuidado. En fin, ahí queda eso. Luego leimos la noticia y parecía que estaba un poco peor de lo que parecía en la pista. Esperemos que se mejore.

Rubén tocando la flauta
Nosotros tiramos para abajo ya preparados, y el único que tiene lo que hay que tener es Juan, que se tira de cabeza al infierno conmigo. Luego no es para tanto, pero el principio da cosilla. Sin más novedad bajamos la trialera loca número 1, y llegamos a la pista, donde nos enteramos que los de 29 han petado dos gomas (y no hasiendo el amol, que diria dínio) así que Ruben e Isma deciden tirar por la pista, y Juan, Dani y yo decidimos que las bicis están ya para la chatarra y las metemos por la trialera loca numero dos. Que si bien es menos empinada que su prima, nos dejan un buen sabor de boca y un mal dolor de muñecas y riñones.

Y más fotos. Isma titánico.
Y nada, tiramos para manzanares donde nos hidratamos y comemos alguna vianda frugal, nos damos unos besitos y tiramos para casa, que está refrescando y no he traido rebequita. El set de fotos completo en flickr.

Total: 50 Km, 3500 KCal, 1600m de desnivel, 5h:45 de bici. No hemos hecho ni hambre. Al final está claro que con el platillo y buena voluntad, hasta los del comando talegas suben a la nava. El IBP index famoso. dice que 88 nada más :D. El video es un poco largo, pero merece la pena echarle un ojo sobre todo por los comentarios de los bikers.

Video Resumen

17 marzo 2014

Escalando en los confines de la Pedriza: Vía Suspiros de Monja

Collado de la dehesilla
El sábado quedamos Fernando y yo para hacer una de esas que nos gustan a nosotros, así que a las 8:15 ya estábamos en Canto cochino listos para darnos el paseito de aproximación. Nuestro objetivo era la vía "Suspiros de Monja" equipada por el mismísimo Tino Núñez de grado asequible, eso sí, donde cristo perdió el gorro: En el risco de San Pedro (jeje, que bien traído, eh ?).  Por cierto, el croquis lo tenéis en su libro de escalada "Vías conocidas y desconocidas" (o algo así).

Tras llegar al collado inventado bordeando Mataelvicial por donde no es.
La aproximación "normal" es llegar al collado de la dehesilla por el refugio giner (autopista para arriba, hasta el tolmo, y seguimos) y luego tomar el PR-C1 (que sale a mano izquierda, si miramos al collado de la dehesilla de frente según subimos). Seguimos por el camino hasta que mas o menos a la altura de Mataelvicial, decidimos "atajar" buscando una ruta a media ladera que nos ahorre la subida y posterior vuelta loca por el laberinto. Total, que empezamos muy bien siguiendo unas trochas de cabras, pero acabamos trepando y destrepando locamente entre los meños, hasta llegar a unas lomas que nos permiten
andar medio bien, y salimos por el collado que se ve en la foto anterior. No tenemos muy claro que compense el jareo, pero lo que si es verdad es que te quitas altura. Hasta el risco de San Pedro, 2 horas 30 minutos.

El risco. La vía va por el lomo que se ve, no tiene pérdida.
Una vez en el collado "está chupao" se ve el risco al fondo, asi que todo recto. Solo hay que tener en cuenta que hay que empezar por la vira horizontal de arriba, así que hay que subir un par de meños hasta llegar a unas repisas donde dejar la mochila y prepararse para el turrón. Total que llegamos, nos preparamos para el lío y para allá que vamos.

La repisa. Somos unos caguetas y nos la dimos asegurados.
La vía comienza por una vira repisa gigantesca de II que se hace andando sin problemas. La cosa es que tiene una piña bastante hermosa, asi que para evitar disgustos me la doy asegurado. Se puede hacer corriendo, pero bueno, mejor prevenir. Te das la vira/repisa entera hasta llegar a dos chapas en parabolt con argolla. Ahí empieza la vía. Está al final y como a la vuelta, así que no te pongas nervioso si no la ves al principio. No hay que subir mucho que te metes en el turrón. Llego, monto la reu, le hago una foto a Fernando con la pared de Santillana al fondo y le recupero.

Desde la reunión del primer largo.
El primer largo está marcado de V y la verdad es que el grado depende de por donde te lo des. Llevamos un tiempo sin escalar en adherencia, y las vueltas se notan. Salgo de la reu recto y subo demasiado, y acabo chapando la primera desde unos microgranos que debe de rondar el 6b. Chapo con más miedo que vergüenza y le digo a Fernando que me pille, que bajo y me lo doy otra vez, porque si toda la vía va a ser así, no tengo yo el cuerpo para escalarla. Asi que me bajo, vuelvo a mirar, y ahora si: salgo como en travesía a la derecha, y la cosa si que puede rondar el V. Chapo sin dificultades y me doy la placa con los 4 parabolts sin problemas. A partir de aquí es una vía de "Elige tu propia aventura" porque está sin equipar hasta la reunión (un parabolt). Así que decido tirar recto usando la fisura, y luego voy laceando alguna seta hasta hacer un poco de travesía a la derecha buscando el parabolt que marca la reunión.

Saliendo de la reunión.
Aquí voy a soltar mi  chapa sobres las reuniones, y nunca mejor dicho. Entiendo que se mantenga el caracter clásico de las vías (por ejemplo, la directa micológica que va a la izquerda está totalmente pelada). Pero no entiendo que se haga una reunión con un solo parabolt "reforzable" con un friend. Que si, que se puede montar, y de hecho la montamos, y todas las cosas, pero una vez que has taladrado y has metido 4 chapas antes, y la reunión inicial, creo que por poner dos parabolts a cañón en las reuniones no afecta para nada, la verdad, y añade mucha seguridad al asunto.

El segundo largo empieza con unas setas muy hermosotas, y luego recorre el lomo del risco. En este largo marcado de IV+ hay cuatro seguros (parabolts) y un puente de roca. En principio se supone que se pueden lacear setas intermedias... pero la realidad es que las setas están lejos de la linea de chapas, y no son muy laceables. Así que aunque es fácil (quizás IV o IV-) los seguros están lejos, y hay que escalar aplomado, porque es el típico rollo pedricero. Además, ojo con las setas, que Fernando, que es el que se dió el largo, se llevó un susto al quedarse una de las cuerdas rozando con una seta... y no mola quedarse en medio del trekking pillado. Y hay un par de pasos por ahí de adherencia. La reunión pues tres cuartas de lo mismo, se puede montar sobre un bloque y unas fisuras... pero no hubiera costado nada meter dos parabolts.

Fernando en la antecima.
El siguiente largo me lo doy yo, y es el de la fisura esa protegida por un parabolt. No tiene pérdida, sales de la reunión a la derecha, y en la primera canal verás un parabolt. Lo chapas, y subes como puedas para pillar el agarre de arriba. Si eres enano como yo te toca chimenear un paso por lo menos. Desde aquí recorres el lomo (lacea la seta de arriba o la cuerda se irá a la derecha (izquierda de la foto) y llevarás al segundo mal) y haciendo un destrepe, llegamos a una reunión con dos parabolts y argollas para rapelar. De frente está la fisura de 6a desequipada de la directa micológica que nos deja en la cima de verdad del risco.

La cima. Las mochilas están por ahí, pero vamos a bajar por el otro lado

Una vez llegados aqui (son las 14:00) decidimos bajar rapelando y dejar la fisura para otro día. En parte porque hemos leido que los rápeles son sobre cintajos, y visto que no viene mucha gente y que no llevamos material para reequipar, lo mismo nos metemos en un "embolao". Aquí es donde empieza la fiesta, porque las mochilas están a la izquierda, pero tenemos que bajar por la derecha. Le echo un ojo y veo que menos mal que llevamos dos de 60, porque si no hubieramos tenido que destrepar por unas placas un poco chungas. Monto el rapel y veo que va a rozar bastante, así que intento bajar todo lo recto que puedo apurando cuerda, y aun así, me hago algún péndulo loco y tal. Sin muchas mas historias baja Fernando y milagrosamente, recuperamos la cuerda intacta. Así que empezamos el destrepe para volver a las mochilas...

El risco de San Pedro y la Pared de Santillana al fondo, tras volver del rapel y el destrepe.
.... y vaya destrepe. Básicamente se rapela por el otro lado del risco (en la foto anterior, se ve la fisura, pues por detrás) asi que toca bajar todo el risco y bordearlo, para luego volver a subir. La foto de antes está hecha justo al bordear el risco. Nosotros solo llevábamos los gatos (y menos mal que eran los cómodos) así que fue un poco el dolor volver. Si la vais a hacer, llevad unas zapatillas porque es un rato (unos 30 minutos). Así que llegamos a las mochilas con más hambre que los pavos del tío Perico, nos comemos todo y nos preparamos para la vuelta... que es de las míticas.

Cancho de la Herrada o Pared de Santillana
La vuelta decidimos hacerla subiendo a la Pared de Santillana, y desde ahí, bajar "atrochando" por el camino que bordea Mataelvicial. Tras subir la rampa y llegar a la pradera, nos metemos en el bosque y nos toca rastrear un poco el camino hasta que damos con él, solo para darnos cuenta que vamos por el PR-C1 que se mete al laberinto. Como no tenemos ganas de bajar para volver a subir, jareamos otro poco y a la altura del Mogote de los suicidas, encontramos un paso entre los bloques que nos llevan al bosque de la canal de las buitreras. Así que bajando un poco a ojo y otro poco a rumbo, volvemos a encontrar el camino que bordea el hueso y nos baja por las Buitreras.

Fernando en el bosquecillo con la pared de santillana al fondo.
Así que vamos perdiendo altura y rodillas y en un par de horitas más nos plantamos en el parking de Canto Cochino, donde damos cuenta de un bocata de lomo, queso y pimientos con un tercio de cervecita que sabe a gloria bendita. Además coincidimos con Uge y Galo, aunque no me dio tiempo a saludar a este último. Recogemos las cosas y para casa, que llevamos un día de actividad fino.

Las vistas pedriceras ....
Lo de siempre, si eres de los que valoras las vías por la dificultad y los metros, ni te molestes en ir. Si eres de esos que valoras las aproximaciones, los parajes, las vistas, escalar sin gente, rollo clásico de verdad y roca de buena calidad, hazte la vía que te va a  gustar. No creo que sea una vía de iniciación, porque aunque el grado es asequible es algo expo y requiere que sepas montar reuniones. El rápel tampoco es tontería, y está lo suficientemente lejos e incomunicado para que si la lías tarden en encontrarte. Así que ahí lo llevaís. A nosotros nos encantó. Si quereis mas fotos aquí, en el set de flickr

Video Resumen

16 octubre 2013

Adherencia: placer y dolor

Entrada publicada en el díario mistral

Un par de semanas más tarde después de que se me pasara el susto del diedro perejil patonero, me dió por buscar en la red información sobre sitios donde escalar en la comunidad de Madrid. Por aquel entonces no había mucha información disponible, pero gracias a un par de webs (MalditoDuende y un foro que empezaba a salir ... viaClásica) encontré bastante información sobre la Pedriza. Parece ser que allí había un montón de vías de III, IV y V perfectamente reseñadas en unos croquis dibujados a mano y que tampoco parecían muy difíciles. En el foro me recomendaron un librillo de Tiño Núñez: "Pedriza, escaladas fáciles tomo I". Así que ni corto ni perezoso, me compré el librillo y me puse a mirarlo.

El rompeolas
Pues resulta que la Pedriza estaba llena de sitios de escalar fáciles (eso ponía en el libro) entre IV y V+. Como también me gusta andar mucho, busqué un sector que tuviera muchas vías, y me encontré un tal "rompeolas" en el Yelmo, que tenía un poco de todo. Total, el otro día en Patones subí un IV+, así que esto si era IV, no podía ser más difícil. Pues eso, que el sábado ya estaba todo preparado y para allá que fuimos. Si, aunque parezca mentira, conseguí liar al mismo asegurador que el día de Patones.

Pedriza posterior con el pájaro delante.

Tras la hora y tres cuartos de pateo con la mochila en el lomo, llegamos a la pradera del yelmo. Yo ya conocía el yelmo, pero una cosa es subir por la brecha y otra escalarlo. Menos mal que esto del rompeolas estaba arriba del todo y era  fácil, porque tras desfilar por la pared sur y ver las clásicas se me puso el cuerpo raro. Otros diez minutitos, y estamos a pie de vía. Elegimos las de arriba del todo, que eran V y V+... si es que no aprendo.

Fernando en un muro con agarres (Espolón piecines)

Me pongo el arnés ... y madre mía que miedo ya en el primer paso. Lo de patones tiene su cosa porque esta vertical, pero tiene un montón de agarres para los pies y las manos ... pero esto ... pero esto que es ??? recuerdo echarme kilos de magnesio, las manos sudando, el corazón a mil por hora ... y todo para poner la primera cinta. Pero chico, has visto dónde esta la chapa? si está por lo menos a un kilómetro... resoplando, con el corazón el la boca, y dando pasitos chicos, consigo ir arrastrándome como una sabandija por el paño de granito. Centímetro a centímetro. El pie de gato solo te sujeta por la fricción. Piensas ... esto se pira y me voy a dar un lijado que me voy a encender como una cerilla ... resoplas, intentas agarrarte, pero está liso, sigues... soplas... chapas... soplas ... juras ... lloras... sigues...

El Capitán saliendo de la travesía de la Oeste de Peña Sirio

Vivan las penurias, pero oye, que he subido. Y aunque he tenido mil veces la sensación de morir ... esto no es tan desagradable como Patones, eh? anda, que podemos hacer la de al lado, que es V+ ... total, que ese día descubrí el granito. la roca noble. el Arte.

En Madrid tenemos la suerte de tener una de las pocas escuelas de granito de esas características que existen en el mundo. Es una escuela de panzas, de llambrías, de placas, de bolos, de fisuras, de setas, de formaciones extrañamente rendondeadas y de texturas cambiantes que hacen que escalar aquí sea un ejercicio casi mas mental que físico. Los pioneros y primeros aperturistas pasaron más miedo que siete viejas en su momento, y equiparon las vías a medida que subían, por lo que los pocos seguros fijos que hay, están puestos donde se podían meter, a base de burilar a mano. Esto nos da placas "con ambiente" como dirían los "recios". Ambiente que te pueden hacer llorar de miedo, literalmente.

Dani en la Pulpo Serrano (Norte del Yelmo)

A nivel técnico, es una escalada muy psicológica, en la que prácticamente no existen agarres de manos (si exceptuamos los garbanzos, las patatas, las escamitas, las regletas, los piquitos y demás conceptos locales que se aprenden a fuerza de mirar fijamente una placa de granito con bultitos) y todo el trabajo recae en tener equilibro, control de los nervios y una técnica de pies depurada, para aprovechar lo poco que hay, y cuando no hay, usar la técnica de la adherencia, que consiste en que la fricción producida por el gato-granito sea suficiente para aguantarte. Que se dice pronto, pero... hay que probarlo.

Mientras que en Patones (por ejemplo) un paso en el que tiene un bidedo te va a costar mas o menos lo mismo siempre (a nivel físico) tengas o no la cuerda por encima, en la Pedriza es todo lo contrario. Con la cuerda por encima eres capaz de dar pasos de adherencia un número por encima de lo que haces, prácticamente sin esfuerzo. Y este fenómeno se debe al factor psicológico que tiene la escalada (el famoso mevoymevoymevoymevoy... ummmpfffaiiinsss click "salvado").

Raúl aprentando en unas placas de Cancho Butrón

En la pedriza te puedes encontrar gente con 67 años escalando vías corriendo, como escaladores deportivos con el 6c asentado pasando miedo de verdad sin poder moverse. Todo ello en la misma vía de V. Porque aquí el grado... pues es como es. Si te metes en las "clásicas", puedes sudar vinagre en cualquier IV. Bien por las distancias entre seguros, bien por la dificultad técnica de algún paso de adherencia, bien porque directamente los pasos no son de IV, pero los que han pasado por aquí mil veces tienen el "culo pelao" y "esto es IV".

Lo malo de la Pedriza es que es una escalada tan específica, que luego tiene poca aplicación en otras escuelas. Pero lo bueno que tiene es que hay infinitas posibilidades de escalar, cimas realmente espectaculares, callejones recónditos que te llevan a placas increibles. Llanuras graníticas en las que perderse buscando los seguros mientras navegas por el granito intentando no pensar en el "cerillazo". La pedriza es una escuela que la amas o la odias. Y si te gusta, entonces ya no hay vuelta atrás: te has vuelto un escalador de "tumbaos".

Fisura inicial de la "Hermosilla" (Yelmo)

Otro problema que tiene la escalada Pedricera, es que más te vale saber meter seguros flotantes. En las "nuevas" vías de deportiva, están "mas o menos" es decir, no hay "mucho" aleje. Pongo todo entre comillas porque si escalas mucho en la Pedriza, los alejes te empiezan a parecer normales, pero si traes a alguien de otra escuela, entonces suelen flipar. Pero si te metes en las clásicas (o en alguna via reseñada como "semiequipada") entonces ya sabes lo que hay: seguros fijos donde no se puede meter nada (suele ser algo metido por la placa) y nada en el resto. Ahí está la cosa de meter friends, fisureros, o lo que tengas.

A veces meter el seguro es cosa de niños, porque tienes un buen reposo y puedes proteger el paso. Otras veces, llegas al sitio ya un poco precario (vienes de un trekking "con ambiente" y tienes el corazón a mil por hora) y te toca seleccionar y meter la pieza bien, porque lo mismo tienes 8 o 10 metros hasta el último seguro. Por esto hay que aprender BIEN a meter seguros antes de verse en esa. Y para aprender, lo mejor es escalar de segundo con alguien que sepa, y te enseñe como se ponen y dónde.

Paño central del Yelmo (Sur)

Yo tuve la suerte de conocer a Fernando (apodado por mi como "el recio", no digo "ná") y escalar con él de segundo unas cuantas (muchas) vías, en las que me enseñó el correcto emplazamiento de las piezas, como evitar los roces, la gestión de la cuerda en doble, etc. Luego empecé a escalar de primero con las piezas puestas y finalmente comencé a poner mis propios seguros. También me leí algún libro e hice mis prácticas en el suelo, pero considero fundamental aprender esto bien de alguien que controle, porque aunque nunca nos caigamos (aquí no te puedes caer, gran frase) el día que nos caigamos, el seguro tiene que soportar la caída.

A veces tienes el día inspirado, como el día que hicimos la "Zarajos in the Gym" en la cueva de la mora. Mira que era 6a/6a+ (grado más bien bajo) con los seguros "más o menos", pero lo que recuerdo de esa vía es la sensación de levitar al ir encadenando todos los pasos, el tacto del granito en las yemas de los dedos y la concentración que llevaba para ir dándome los pasos.

Bea en la Oeste de Peña Sirio (V)
Si no has escalado nunca en la pedriza, os lo recomiendo. Una vez que empiezas, si te gusta, ya te quedas "enganchado" para siempre de la escalada de "tumbaos" en roca noble.

01 octubre 2013

Escalando en el gusarapo

Vistas desde el "gusarapo". Qué bonito es el embalse de Santillana.
El domingo se levantó el día raror, raror, raror. En un primer momento parecía que iba a llover, pero luego no... en fin, incertidumbre. Los partes meteorológicos no eran muy halagüeños, pero el mapa de radar decía que no llovía, y el de isobaras decía que aumentaba la presión... así que nos arriesgamos y decidimos subir al sector "El gusarapo", en nuestra querida Pedriza.  Este sector está cerquita del coche, y además no es "pura adherencia" sino que tiene regletitas y cantitos, así que ideal para pasar una mañana escalando sin sufrir mucho. Lo malo de este sector es que suele ponerse de gente hasta las patas, y claro, en fin de semana suele estar imposible. Aunque la lluvia hace milagros, y nosotros llegamos a eso de las 9:30 y no había ni el tato. Así que nos pusimos a mirar las vías y a preparar las cosas.

Croquis sacado de Pedriceros.es

Nada más ponerme las express en el arnés, veo que sube gente. "vaya, al final palmamos" pienso... pero cuando se acercan vemos que son los chicos del Piedrafita (Carlos, Paula, Jose, Sergio, Luis...) así que en dos minutos está el sector colapsado. Nos ponemos a escalar, y vamos montando las vías, dejándolas puestas y así nos da tiempo a probar más. Empezamos por las fáciles (7 del cróquis) para luego darle a la 10, y la 9 (V, V+ de canto bastante chulas). Mientras el tiempo parece que nos da tregua y nos deja un cielo chulísimo para hacer fotos.

Así se puso el pie de vía en un momento. Comando Piedrafita.
Como ya comenté, aquí predomina el canto y la regleta mas o menos amable, con algún pasillo de adherencia, pero no es lo normal. El equipamiento está muy bien, y las chapas no alejan nada, por lo que es un sector bastante bueno para soltarse en ir de primero y pasar medio día tranquilo. Es por esto por lo que se pone hasta las patas en fin de semana. Además es cara Sur, por lo que es más que recomendable en invierno.

Carlos el maestro apretándose las vías una detrás de otra
Después de encadenar todas las fáciles (V, V+) nos pasamos a algo "más serio".  Jose monta la 11, que discurre por la chorrera. Esta vía tiene su "cosilla" porque si bien el empiece no es difícil, si que tienes que ir prestando algo más de atención, porque desaparece el canto y el rollo es más pedricero, pero vertical. A partir de la segunda mitad hay cuatro pasos de adherencia fina sobre cosas pequeñitas que te pueden dar la risa. Eso sí, las chapas están muy bien puestas y aunque te caigas no pasa ni media (y si no, que se lo digan a Sergio).

Bea en el 6a+
Está claro que tener las cintas puestas te da un aire, así que digamos que la cosa se quedó en 6a "pelao" de adherencia. Me lo doy sin problemas, aunque la parte de arriba hay que apretarle un poco en un par de balmas de fé. Me sigue Bea y aunque se lo podía haber dado de sobra (está encadenando todo) duda en los pies (la verdad es que son un poco así) y pincha justo en la cadena. Pero bueno, muy bien.

Mirando como se da Sergio el 6a+

Mientras Jose ha dejado libre las del paño de la derecha y la miro con recelo. No he visto la guía, pero me suena que las de ese lado eran más difíciles. Aunque hoy vengo motivado y le meto. Muchas veces la "pinta" de una vía te hecha para atrás, y esta es de ésas. Ves que tienes una especie de fisura ancha en medio y una sección de placa arriba que lo mismo es difícil ... pero en esto como en todo, hay que esforzarse un poco, así que para allá que voy. Me sorprendo a mi mismo llegando a la mitad sin esfuerzo. Llego al paso y cambio el peso bien a los pies (al final las enseñanzas del sensei Felipe están dando sus frutos) y chapo la cinta de arriba. Vuelvo a cambiar el peso, regleteo estirado, y cuando me doy cuenta estoy chapando el descuelgue. Me la he dado sin esfuerzo. Parece que la cosa va bien.

Bea en el 6a. Magnífica !
Le digo a Bea que no se lo piense y que le de, que la vía es mucho más fácil de lo que parece desde abajo. Sube de primera sin problemas hasta el paso del cambio de peso, duda un poco pero se lo da. Aprieta un poco más y lucha un pelín en la placa, pero se la lleva. Luego dice que no le cunde. Un buen día en un sector que habítualmente está petadísimo, en el que nos quedan hacer algunas cosas pendientes (un par de 6a+ a la izquierda, el gusarapo, y probar el 6b que se le ve color).

28 agosto 2013

Mountain Bike por la Pedriza

Los cuatro jinetes del apocalipsis (el jefe está haciendo la foto)
Hacía un montón que no salíamos a la sierra a montar el bici. De hecho la última fue la mítica vuelta por cercedilla y navacerrada. Aunque esta vez no queríamos hacer algo  tan hardcore, así que nos decidimos por la circular al collado de los pastores, con posibilidades de subir a la nava. Así que quedamos en Manzanares Rubén, Paco, Dani  y yo dispuestos a reventarlo. Nos cambiamos, y ale, al lío.

Rubén dándolo todo subiendo a quebrantaherraduras
Subimos por la pista hasta el collado de quebrantaherraduras, para bajar luego a Canto Cochino y desde aquí meternos en la pista que sube, tomando el ramal por la derecha. Ya antes de llegar al collado de quebrantaherraduras nos damos cuenta de que vamos un poco "pasaos" de vueltas, y es que Rubén no se de donde ha sacado las patas, que nos lleva a todos a base de hachazos y cambios de ritmo. Total, que llegamos a canto cochino ya calentitos.


Paco llegando al collado
Paco lleva poco en esto de la bici, y las cabronadas le pasan factura. En el collado paramos un segundo a cambiar la cámara de sitio (estreno soporte de tubo) y aprovechamos para tomar un poco de aire y ver el estado general de grupo, que a pesar del calentón pues va bien. Así que tiramos para abajo "endemoniaos", hacemos un par de pasadas a los  coches y cuando nos queremos dar cuenta ya estamos subiendo por la pista de tierra.

Esas horquillas ...
Según vamos tomando altura, Paco va notando el esfuerzo de llevar un desarrollo cortísimo (su bici viene montada así) y mas o menos por donde el comedero de buitres decidimos parar a descansar un poco y comer alguna barrita. La verdad es que así a lo tonto nos hemos apretado 700 metros de desnivel y algunas rampas las hemos hecho en plan "castigo" a base de hachazos ... y así no hay manera.

Esperando en el collado.
En la llegada a la pista de la Nava hago el amago de tirar pero estos me convencen muy gentilmente de que la dejásemos para otro día. Y es que te enchufas otros 300 metros de desnivel para el cuerpo, pero por una pista muy bonita, eso sí. Así que nada, tiramos para arriba.

Tocándose el culillo
Seguimos subiendo y la verdad es que las últimas dos horquillas hasta el puente de los pastores se hacen un poco así. Paco va ya en reserva con la luz encendida y va refunfuñando y dándose ánimos el mismo, y la verdad es que el tio se lo trabajó bien y llevaba una paliza en el cuerpo bastante mítica.

Paco dándolo todo en la subida
Una vez en el puente, descansito mínimo y tiramos hasta el mirador, donde comemos bien y nos preparamos para la bajada mítica. Hay que aprender de los globeros que llevan bocatas de salami y queso, no como nosotros que solo llevamos barritas caducadas y cosas de gordacos. Aún así, bien ricas que están, las cosas como son.

El mirador. Maliciosa a la izquierda, bola al frente.

La bajada tampoco es que sea muy mítica, pero bueno, es por pista y se pilla buena velocidad, así que hay que ir con cuidado. Además aparece el efecto "gopro" y es que cuando vas grabando, la gente arriesga un poco más para salir haciendo algo "chulo" en el video: así pasó: que Dani iba un poco más pasado de lo que controla y se marcó un recto de los míticos. Rubén bajó un poco más controlado (la rigida para bajar y encima de 29, pues...) y Paco iba a ratos. Al principio bajó despacito (supongo que para descansar un poco) pero luego...

Paco después de probar el suelo.

En uno de los giros cerrados llegamos Dani y yo algo pasados, y nos encontramos a Paco en el suelo. Le miramos y no parece nada serio (el tío se lo toma con humor) así que aprovecho la confusión para echarle un poco de agua y limpiarle lo mejor que puedo con el agua del camelbak. En el brazo no se ha dado cuenta, pero tiene algunas chinas clavadas en la herida. Se las saco, le quito toda la tierra que puedo y tiramos para abajo. Menos mal que no ha roto la bici !!!! Ahora en serio, un resbalón tonto lo tiene cualquiera, así que son gajes del oficio. Seguimos bajando y en 10 minutos ya estamos remontando de nuevo el collado de quebrantaherraduras.

Curas portátiles en Manzanares
En quebrantaherraduras Dani y yo decidimos bajar por el camino de piedras, y Paco y Rubén tiran directamente hacia el coche. Dani no baja muy fino, pero le hecha valor, así que para allá que fuimos. Nos reimos un montón, y la verdad es que si bien lo del downhill no se nos da muy bien, por lo menos echamos el rato. Como sería la cosa que hasta una chica que pasaba por allí nos dijo nosequé de que tuviésemos cuidado (sale en el video).  Varios pechugazos después, llegamos a la barrera, y desde aquí, sin problemas al coche en Manzanares.

Dani empeñado en terminar el bote de agua oxigenada.
Una vez en el coche Paco entra al eroski a comprar algo de beber y ya de paso agua oxigenada y algodón. Nunca uséis algodón para limpiar las heridas, porque se quedan los pelos. Ya lo sabe para la próxima. Total, que Dani se puso con el agua oxigenada y yo con el algodón a limpiarle ... y la que liamos fue parda. Yo creo que Dani tiene una vena sado, porque le estuvo echando agua oxigenada en las heridas como si no hubiese un mañana, pero bueno, lo cierto es que le dejamos como una patena. Desde aqui ya guardamos las bicis en los coches, y Rubén, Dani y yo quedamos con Bea para ponernos como el triquitraque en el Cid, que era la hora de comer. Ruta muy recomendable, fresquita y para todos los públicos. Cuidado en la bajada que es fácil emocionarse con la velocidad, pero en general es una pista forestal bien cuidada, así que no hay problemas. Echarle un ojo al video que no tiene desperdicio.

Plano de la ruta. Lo puedes ver online con los datos aqui.

Perfil de altura y RC. Tampoco fue para tanto.

Video Resumen

14 mayo 2013

Espolón Piecines (V+/6a) y Fisura Fetén (V+)

El croquis de Via Clásica.
Un par de correos y lo tenemos apañado. La idea era hacer algo fácil, rápido y molón. Vamos, lo de siempre. Quedo con Fernando en Boadilla a eso de las 8 y a las 8:45 nos estamos bajando del coche en el Tranco. La idea es hacer el espolón "Piecines" que sale V+/6a, Abierta por Tino Núñez y David Gómez allá por los 90. Se supone que no tiene nada complicado, quitando algún paso aislado. El croquis de Via Clásica (gracias, Uge!) nos deja claro el acceso. Nostros somos mas chulos y por no subir toda la canal, decidimos empezar por la fisura Fetén (V+). En la foto del croquis es la fisura esa que hace una media luna, justo debajo del cartel "parte inferior".

Fernando se prepara para asegurarme en la fisura.
Pues nada, llegamos siguiendo la senda normal, y al final pues hacemos un trepe-jabalineo medio guarro, pero llegamos a pie de vía sin remontar la canal. El pie de vía es ancho y cómodo, así que nos cambiamos y decidimos que me toca la fisura a mi. Yo lo tengo claro, si no sale en libre, sale en A0/A1, así que me cuelgo los cacharros y ale, para arriba.

Fernando me asegura la fisura Fetén.

La fisura es una bavaresa enorme, que se protege bien con piezas gordas (C3) y medianas (C2) cuanto más se sube, mas pequeñas (metí el alien verde casi antes de salir). La laja está hueca, pero es firme. Una vez que sales a la parte de arriba, está chupado. Como tengo bracitos de fideo, nada más llegar a la mitad de sección me toca jamonear, así que A0/A1. Tras subir, uso uno de los spits chinchetas para poner una cinta y me doy la travesía fácil a la izquierda, hasta hacer reunión en los árboles de arriba. Conviene extenderla para que no roce mil. Desde ahí, recupero a Fernando que resopla al tirar por la fisura.

Pasando el lomo tapizado con musgo
El siguiente largo se lo iba a apretar Fernando, pero llega con los brazos a la virulé ... así que aplicando el "tira tu, que a mi me da la risa", me meto en el siguiente largo. La verdad es que se ve un poco guarruzo de musgo y tal, pero no es difícil. Lo único que llevas los brazos (y los friends) por la derecha, y los pies por la alfombra de musgo por la izquierda. Un par de resoples y tal, y llegamos a la reunión. Es un largo bastante corto en el que entran bastantes cosas, pero solo a la derecha. Ojo con los pies que el musgo resbala. Así que un par de barrigazos después, estoy en la reunión y recupero a Fernando.

Tras pasar el paso y chapar el bolt.
El siguiente largo ... es el "largo". Sales por una fisura a izquierdas (C3, C3 y C1) y te metes en la placa de adherencia así en frío y con un paso de 6a pedrizero total. Fernando lo evalúa mejor que yo y me dice que me lo de yo, que no está el horno para bollos. Yo creo que es más fácil de lo que es, que aunque no es difícil, hay que apretar. Sobre todo mirando donde pones el friend y donde está el bolt. Soplo y ale, me doy el paso, y chapo el bolt. Desde aquí hay algún paso más hasta la siguiente chapa, y luego es fácil, así que el reparto de seguros es exponencial en distancia, hasta llegar a la reunión por un murete de setas que tendrá sus buenos 10 metros desde la última chapa hasta la reunión.

Las prisas nunca son buenas. Reunión con la cuerda.
Llego a la reuníón ... y entre que uno no está acostumbrado y que el otro tampoco, Fernando lleva todas las cintas de reunión puestas y yo ninguna. Así que nada, creatividad al poder, y hago una reunión con la cuerda. Que aunque tiene pinta regular, está bien montada. Recupero a Fernando por la placa.

Fernando disfruta de los últimos metros de la placa
Así que esto nos lo damos sin novedad, porque la verdad es que quitando las tres primeras chapas, el resto es muy fácil. Llega Fernando, se prepara y se da el largo de V que nos resta hasta la cima, apretándoselo como un señor. Yo ya llevo un dolor de pies mítico con los Masai dichosos.

Fernando se recrea en el paso.
Subimos, preparamos el rápel y disfrutamos de las vistas, que molan. El último largo es cortito y tiene toda la dificultad en los primeros seguros (V o por ahí). El rápel lo montamos con dos cuerdas de 60, así que bajamos directos desde la cima hasta la estación de rapel de las setas (nos saltamos la reunión anterior). Desde ahí, usando 60m rapelamos a la gran repisa y recuperamos las cuerdas sin problemas. 

Buenas vistas cimeras.
Una vez en la repisa, decidimos subir por el destrepe y rapelar desde la reunión que hay justo encima de la fisura Fetén, pero en el zócalo superior. Un rapel de 30 nos deja en el suelo. La reunión está justo a la derecha de la reunión vieja de la Cra-Li, sobre dos parabolts con argolla.

Rapelando. Con dos de 60 te saltas el rapel del medio como un señor.

Una vez en el suelo, jareamos un poco siguiendo dirección musgogénesis de abajo, y encontramos el camino rápidamente. Desde aquí, 20 minutos nos dejan en el Bar y nos tomamos una cervecita con limón para recuperar las sales. Una buena vía, fácil, pero conviene como siempre ir seguro en el grado (V sobra) y sabiendo meter cacharrillos. Hay algún paso que puede ser expo si lo proteges mal, y te puedes dar un castañazo de los míticos. Ojo al destrepe que es fácil, pero un pie mal puesto y mueres. Y no es broma.

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