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28 abril 2014

Puente Arco - Navaluenga

Hace ya unas cuantas semanas bajamos el tramo de PuenteArco hasta Burgohondo (puentenueva) con Jorge y Rubén, ambos afincados en Navaluenga. Aunque el día estaba un poco revuelto y amenazaba con tormenta, hacía bastante calor y el tiempo nos aguantó perfectamente, así que disfrutamos de lo lindo de este descenso. El río estaba bajando a  23 cumecs, lo cual no es ni mucho ni poco, pero hace que los pasos sean bastante entretenidos.

Así que nada, empezamos ... y ahí estoy yo, volcando como siempre en el tramo del sifón. Como no me quiero quedar con esa sensación todo el descenso, porteo de nuevo el barco y le vuelvo a dar... y esta vez si que sale bien la cosa. Rubén me explica un par de cosas del esquimo, y desde ahí voy clavando la mayoría de los esquimos que me toca hacer, un par de ellos en agua blanca, así que super contento !. El cabezazo le dimos bien y en la isla por la pesquera (izquierda) aunque con ese volumen de agua, está mucho más fácil por la propia isla.

Una vez en puenteNueva, enganchamos con David y David, dos amigos de Jorge y Rubén que están empezando e hicimos el tramo de Puentenueva hasta Navaluenga. Un tramo sencillito, recientemente limpiado así que da gusto remar. Tiene un pasillo desde Piedra Caballera que es lo mejor del descenso, que por una tontería lo tuve que hacer nadando (un vuelco inesperado con un barco que no era el mío...) Aún así, lo pasamos genial y nos marcamos un descenso de libro. Muy, muy recomendable, como todo el alberche.


Video Resumen

06 enero 2014

Kayak: Puentearco - Burgohondo … con agua

Saul contempla el primer paso
Pues nada, aprovechando que se puso a llover como si no hubiese un mañana, y que el Alberche es un río agradecido (se puso a 50 y 20 horas mas tarde estaba a 14.6cumecs estable) nos dió la oportunidad de sacar los barquitos y probar el tramo clásico con un poco de agua. Dani ya lo había hecho, pero en plan charco (1.9cumecs, comparen, comparen) así que nos pusimos ya serios y para allá que fuimos. Habíamos quedado con Javi Miñones, Sanna, Saul y Jon. Somos unos tipos de puntualidad británica, así que a las 10:45 ya estábamos moviendo las piraguas para subir al embarque.

Sanna surfeando como una reina
Nada más llegar vemos que baja agua, y el primer paso más bien por miedo y cagalera lo escaqueamos (el del sifón) así que Javi y Jon se lo pegan sin problemas, y nosotros embarcamos en el remanso de un poco más abajo… no es plan de empezar ya mojados y eso, aunque por otro lado, siempre es lo suyo liarla nada más empezar. Además el agua baja bastante fría, y aunque el día apunta bien, no tenemos todas con nosotros y bueno, pues intentamos asegurar.

De paseo a mirar el cabezazo

Dani empieza un poco frío (normal, porque entre que es la tercera vez, que hace frío de verdad y que hoy lleva un poco de agua, pues todo se junta) y hace las primeras rampas un poco de aquella manera, lo que le mina un poco la confianza. Lo mismo se piensa que voy sobrado jejeje. Sin muchos problemas bajamos las rampas, y Dani en una contra un poco perra que pilla bien Javi pero deja a Dani un poco fuera, vuelca por la fuerza de la contra. Jon se pone a jugar con la ola … y también le pilla, así que ya van dos nadadas nada más empezar.

Que si me ha pillado la contra, que si me ha tirado la ola
Total, que bajamos a mirar el paso del cabezazo, y Dani decide portearlo. Hace bien, porque cuando las cabezas no están, pues mejor portear, porque el río no se va a ir a ningún lado. Luego tras vernos pasar se da cuenta de que tampoco era para tanto y que se lo podía haber dado, pero parece que ese porteo le da mas confianza y baja el resto de los tramos mas seguro. Además nos encontramos a dos chicos de Ciudad Real conocidos del grupo, así que bajan con nosotros y compartimos los siguientes pasos. Son unos tipos muy majetes, aunque lo pasan así como raro el Cabezazo (también es verdad que se lo dan a vista) pero sin mayores complicaciones.

Saliendo del cabezazo ...

Sin muchos mas problemas pasamos el cabezazo y llegamos al paso "estrella" del tramo, la Isla.  A todo esto, las tres veces que he estado aquí, las tres veces que la Gopro se ha vuelto loca, así que el video lo tuvimos que hacer con las cámaras de foto (así ha salido, claro). Vamos, que no hay tomas subjetivas. Nos bajamos a mirar, y Sanna decide portear, Dani y Saul también, y el resto decidimos darlo.

Enfilando la rampa de salida.
Javi se da el paso como un señor con su piragüín de rodeo sin despeinarse, haciendo el giro por la parte de la izquierda (como los buenos). Jon también se lo aprieta por ahí, y sin problemas. Los chicos de Ciudad Real (lo siento, soy terrible para los nombres, dejarlos en los comentarios) y yo optamos por la línea "fácil" que es ir todo por la izquierda,  para no tener que hacer el giro. Saul en el último momento no ve claro lo del porteo por la izquierda y se tira como un titán, sacándolo. Los de Ciudad Real también lo pasan, y yo paso … pero caigo tras hacer el paso. El barco me sale escopetado para arriba como un corcho, y aunque salvo el primer apoyo, el segundo ya no, y decido tirar del cubre, porque veo que no me da tiempo y me pilla el segundo rápido. Salgo in extremis y autorrescato todo el material… pero por los pelos, literalmente.

Dani embarca por debajo del salto de la izquierda, y se mete una linea que a todos nos parece bastante más difícil que el paso de la isla, pero oye, cada uno es cada uno y la verdad es que se la da como un titán (y eso que tenía unas corrientes y un giro bastante feote).

Javi Miñones rocking the Isla

Seguimos bajando y ya lo que queda son pasos aislados con un par de rampas y unos pasillos con alguna cosa que hay que evitar, Dani va bastante mejor que en la parte de arriba (se va notando que va pillando cosas) y sin más problemas, llegamos al desembarque, nos cambiamos y subimos a por los coches.

Comentando la jugada
Y poco más, nos apretamos unos bocatas en el bar/restaurante de Burgohondo (justo en el desembarque) y cada uno para su casa. Darles las gracias a todos por estar pendiente de Dani y ayudarle en algún rescate, y nada, a ver sigue aguantando y seguimos yendo, que este año parece que el Alberche va a dar muchísimo juego.


Video Resumen

19 junio 2013

Aguas bravas sin agua: Puentearco a Burgohondo (1.9cumecs)

Pero que guapo salgo siempre, madre mía
Como Dani tiene mas vicio que una puerta vieja, y yo no me quedo atrás, subimos a darle al tramo un poco más alto del Alberche: el tramo de Puentearco a Burgohondo. Un tramo de grado III con dos pasos muy chulos (el cabezazo y la isla) pero que con el nivel de agua que lleva (1.9cumecs) lo más seguro es que rasquemos piragua y porteemos. Pero como ya estamos aquí ... vamos a probar a ver. Es el segundo día de Dani y le comento que en la parte de arriba hay unos sifones. Pero tras echarles un ojo, vemos que el nivel está muy bajo y ya no llega ni el agua ... así que empezamos.

Material listo para darle.
Le digo a Dani que se lo pegue de primero y yo le aseguro con la cuerda de rescate. Como el Demon flota bastante, pasa sin problemas por las piedras. Después voy yo con la dominatrix y la primera en la frente: me llevo puesta la primera piedra del giro al no ceñirme mucho a la derecha y para variar, vuelco.

Autorrescate en el rápido.
 Intento el esquimo, pero no me sale, y acabo saliendo del barco. Total, que nado el rápido entero, llego a donde está Dani, y decido volverle a dar ... que no se puede empezar volcando.

Aqui ya pasando como un señor por el rápido.
El tema es el de siempre: decisión, olvidarse de que vas a volcar y visualizar la trazada. Es más o menos que como con la bici. Ahora paleo fuerte, me pego a la derecha e intento trazar. El tema del kayak es que es poco intuitivo y hay que aprender a sentir la corriente para llevar el barco. No es un tema de remar con los brazos como si fueras un palista. Es un tema de llevar el barco con todo el cuerpo, y hacerte uno con el río. Joder, que profundo esto. En fin, que me doy el paso sin sustos, que es lo suyo.

Dani haciendo una candeleta en el paso.
Seguimos bajando y nos encontramos una primera represa con barras metálicas tras pasar la primera lengua (no recuerdo que estuvieran ahí cuando vinimos la primera vez). Dani sigue disfrutando, aunque se salta casi todas las contras. Es normal porque es la segunda vez que monta... pero se le va  viendo color al asunto.


Desembarcando con el módo rápido.
En los platos Dani aprovecha para empezar a familiarizarse con el tema del esquimotaje, así que lo que hacemos es que me pongo a su lado con el barco y le explico lo de agarrarse a la proa para apoyarse y salir.  El tío lo pilla rápido, aunque las primeras veces corro serio riesgo de vuelco, porque aprieta con los brazos como si no hubiese un mañana. Pero se va acostumbrando y relajando y al final le va medio saliendo el tema de voltearse sin quitarse el cubre. Cuando nos acercamos al paso de la isla, decide probar a esquimotar con el remo, pero obviamente no le sale y se quita el cubre. Esto la verdad es que se le da bien, y está genial, porque lo tendrá que utilizar más adelante.

Dani bajando un rápido rascón
Y con estas que llegamos al cabezazo. Me bajo yo primero para poder portear a Dani en caso de que pase algo, y la verdad es que está algo bajo de agua. Paso bien los giros pero en la salida hago un splat accidental contra la piedra y vuelco. Sin problemas esquimoteo y me salgo por la derecha a ver que tal baja Dani.

Dani enfilando el cabezazo
No me cansaré de decir que lo bueno del Demon es que flota como un demonio. Y eso le está viniendo bien a Dani. Le explico que hay que darlo por la derecha para luego hacer un viraje rápido hacia la izquierda y meterse en agujero. La verdad es que lo hace fenomenal, y pasa bien los bloques. Pero cuando va a hacer el viraje duda un poco y desacelera el barco, lo que hace que se lo lleve el agua y baje algo descontrolado. Un caballito raro y un giro hacen que termine el paso mirando para abajo pero sin problemas. Se ha dado su primer paso de III !. Aprovecho para volver a embarcar (y darme un par de toñas) y seguimos para abajo...

La isla con poco agua.
Y llegamos a la Isla. Desembarcamos y vamos a mirarla ... y casí, casí, le damos. El problema es que la recepción está bajísima y corremos el peligro de caer de lado y partirnos un brazo contra el fondo (no debe de haber mas de una cuarta). Total, que despues de verlo Dani se mete en el agua para comprobar el fondo y vemos lo evidente: que no cubre. Aprovecho para afotarlo ahí plácidamente mientras disfruta del río. Así que subimos y porteamos los barcos hasta abajo (por la izquierda tampoco hay manera) que resulta ser una cosa algo dura. Total, que casi hubiera sido mejor bajarlo y que fuese lo que dios quisiera (es broma).

Ahi, sifonado en un tronco de 5cm y con 10cm de agua.
A partir del cabezazo hay menos agua si cabe, y encontrar la linea de descenso se está volviendo una cosa bastante complicada, la verdad. Total, que en una de estas intentamos pasar por encima de unas ramas (no llegan ni a tronco) y bueno, pues me volteo y paso ahí unos segundos raros. No cubre y no quería bajarme del barco, así que forcejeo un poco y al final salgo con la pala. Pero viene bien la enseñanza para cuando la cosa sea seria. La Dominatrix tiene demasiados ángulos y para estas cosas no es buena, como comprobaré más adelante en mis propias carnes.

Y como no hay dos sin tres... encorbatado.

Total, que seguimos bajando y pasa lo que tiene que pasar, que llegamos casi al final del tramo y en una piedra con mala leche en un escalón, hago un pin y me quedo medio encorbatado. La cosa empieza a ponerse seria en cuanto se gira la dominatrix y empieza a tirar para abajo y no puedo salir aguas arriba, asi que tiro del cubre e intento sacar las patas del barco... y empieza a ponerse complicado. Me preocupo de verdad y me meto un poco de caña, y al final entre forcejeos y un poco de susto, salgo. El problema aquí no es tanto que te ahogues, como que te dejes una pierna dentro del barco y que la fuerza del agua te retuerza y te doble (o peor aún, te parta) una pierna. Muy feo. Pero vamos, que se queda en un susto y todo sirve para aprender. Sin más historias, llegamos a burgohondo y desembarcamos.

Preparando la Cannondale de Rubén Pozón ...

Y aquí es donde viene lo bueno. Pues resulta que de Puentearco a Burgohondo hay una buena tirada pateando por la carretera, así que gracias a la esponsorización de Rubén Pozón, dejamos previamente una bici plegable atada a un banco en el desembarco. La idea es volverse a por el coche con la bici plegable, ahorrandonos la pateada loca por la torraera mítica que estaba cayendo.

Wheelie (caballito) con neopreno y escarpines.
Y qué decir. Éxito total. Aunque en un primer momento no apostaba mucho por la solución (por aquello de la frikidad y bizarrez, que es bastante gorda, todo hay que decirlo) tengo que reconocer que la cosa funcionó a la perfección y nos ahorramos una buena pateada. Una solución imprescindible que saldrá con nosotros a partir de ahora siempre que llevemos un solo coche. Como siempre, un día genial en lo que lo pasamos muy bien y disfrutamos como unos locos del veneno este que tienen los barquitos y el agua.


Video Resumen