Comentarios personales sobre escalada, alpinismo, barranquismo, esquí de travesía y trekking en la comunidad de Madrid (La Pedriza, Peñalara, Patones, Pico de la Miel, San Martín de Valdeiglesias, el vellón, Navacerrada...) y por ahí (Pirineos, Picos de Europa, etc)
La última vez que estuve en la ferrata del Sacs, me tocó hacerla por largos y con cuerda. Con una cuerda roca de 10.2. Los que me conocen saben cual. Si, la morada. 6 horas estuve en la ferrata, en fin, un horror. Menos mal que esta vez era distinto, llevábamos un equipo como tiene que ser, y unos kits de ferrata para ir como los señores.
Bea pensando "pues vaya mierda de travesía". Al fondo se ve el "tumbao". 50 minutos por ahí.
La ferrata del sacs se supone que es la ferrata más larga de España, y lo debe de ser porque el comienzo es un tumbado de flipar, pero no adelantemos acontecimientos. Para llegar vas de Benasque hacia Cerler, y antes del desvío, sale una pista a la izquierda que va a la central hidroeléctrica. Metes el coche y aparcas al fondo, que hay sitio. Desde ahí cruzas el puente y giras a la izquierda (está marcado como "zona de escalada". Nada andas un poco, pasas un puente de madera, y antes de llegar al segundo verás una pintada que pone VF. Claro, Via Ferrata. Pues tiras por ahí y ale, ahí empiezas.
La salida de la ferrata. Abajo se ve el cruce donde hay que pillar la pista para aparcar.
Decía que es un tumbado porque la primera parte (y la primera parte son 50 minutos a buen ritmo) es un tumbado de II-III hasta el muro vertical. Normal que sea la mas larga de España, pero por lo largo que se hace, en fin. Desde ahí, una trepada por lo vertical nos deja en lo más aéreo de la ferrata, una travesía a derechas que bueno, se hace. No es ni dificil ni nada, la verdad.
Las vistas desde arriba molan. Vaya nubes
Superamos otro muro vertical, un par de cadenas y llegamos a la parte desplomada de la ferrata, que coincide con el final de la misma. Nada, unos 20 metros con algo de desplome. A lo mejor a alguien que no hace nada esto le parece un horror, pero vamos para alguien que escale una vez a la semana esto es una risa. Te lo das y estás en la cima.
La bajada es hacia la derecha según subimos, siguiendo los puntos rojos (y amarillos). Si, por la placa. Porque lo más dificil de la ferrata del Sacs es la bajada por las placas de IV+, ojo. Aquí hay que ir fino y buscar lo evidente porque las placas están lisas y son verticales. Bajamos un par de resaltes con tacto y pillamos la senda que nos deja de nuevo (unos 35 minutos a buen ritmo) en el coche. Una ferrata entretenida para pasar un ratillo por la tarde. En total, entre pitos y flautas nosotros la ventilamos en 1 hora 30 minutos (de coche a coche).
Tras dormir en Benasque como unos señores (y pasar un frío como unos señores también, porque vaya tela que diferencia de temperatura por allí, y que viento) subimos a Cerler con intención de hacer alguna de las vías fáciles de la torre de marfil. Esta pared tiene la característica de estar muy fisurada y ser algo vertical, a parte de tener todas las vías aseguradas con parabolt y reuniones a prueba de bombas.
Las vistas son bastante chulas. Se ve la furgo !
Se sube por la carretera y se ve a mano derecha. Dejas el coche en el apartadero de la izquierda antes de cruzar el puente de la carretera que cruza el arroyo (no hay pérdida) y tiras andando por la derecha. Míratelo bien que hay camino (de hecho sube por el bosque, con hitos) y te evitas subirte la pedrera a la zaragozana, que no hay necesidad.
Bea en el segundo largo con la fisura
En 20 minutos estás a pie de via. Nosotros hicimos "No te tires que hay cristales" (IV+, 70 metros, 3 largos) Se puede hacer con una cuerda de deportiva de 60 si no tienes previsto rapelar por la vía. Nosotros como no sabíamos nada llevamos las dos de clásica de 60. Súbete algún cacharro (6-7 está bien, surtidos, entre el 0.75 y el 3) porque hay algunos alejes entre chapas mítico. No es dificil, pero hay trallazo. Además está el diedro ahí que puedes meter lo que quieras.
Llegando a la reunión feliz y contenta
La vía empieza por unas chapas blancas, pero bueno, a la derecha hay una variante que en los primeros metros es mas o menos del mismo grado. Luego te pegas al diedro y vas progresando por allí tirando de cosillas. Hay millones de pies y de manos, algo pequeñas, pero todo bueno. Ojo a las babosas, que están por todas las regletas.
El largo chulo es el segundo, que te exige algo (pero poco) y vas ahí con altura y como un señor usando a veces el diedro, a veces en placa. Muy bonito y disfrutón, pero hay que meter alguna cosa entre chapas, porque hay aleje del bueno. Tiene un paso casi al final que no es nada pero hay que dárselo sin liarla o te quedas como un topo en la fisura.
Desde aquí hasta arriba ya es fácil, y el último largo es de transición hasta la cumbre. Una vez arriba, se pueden hacer dos cosas: o rapelas la vía (y has llevado dos cuerdas de 60 para hacerlo fácil) o sales por el collado y usas la reunión de la espalda para bajar a la canal y bajar por el bosque. Como nosotros llevábamos todo puesto, decidimos hacer esto. Un rápel corto (15 metros) nos deja en el suelo y desde aquí andando hasta el coche. En total, unos 20 minutos de descenso. Buena vía, demasiado fácil quizás, pero ideal como primer contacto con la roca del sector. La buena es la del medio (la de la fisura). La dejamos para una próxima visita.
Vuelta a la carretera, está vez dirección Castejón de Sos, para hacer el Barranco de las doce cascadas del Liri, o barranco chico. Dani nos lo había recomendado porque estaba muy bien, era fácil y encima se podía hacer solo la parte interesante así que para allá que fuimos. Llegamos a Castejón de Sos, cruzas el pueblo y tiras hacia arriba. Cuando veas un cruce que sale a la izquierda que apunta hacia Liri, tira por allí. Dejarás una maderera a la izquierda según subes. Tiras para arriba y hay unas cuantas curvas. Ándate con ojo, porque cuando veas una cascadita a la izquierda según subes (da a la carretera) es ahí. Justo a la derecha hay unas ruinas de un molino (no se ve nada mas que una edificación vieja tapada por la hierba). Aparca en el apartadero. Si llegas a Liri o ves el cartel del parapente, te has pasado.
Bea en uno de los rapeles.
Según nos cambiamos, empieza de nuevo a llover, en fin. Bueno, este es corto y tal, así que nos metemos. El acceso es inmediato. Bordeas la cascadita por la izquierda por la pista y ya estás en el turrón. El primer rápel lo haces desde unos cordinos de un árbol, o bien bajas y empiezas desde el parabolt. Nosotros lo hacemos desde el árbol y bien. Verás que argolla.
Bea en el mismo rápel, un poco más abajo
La parte superior del barranco es un no parar. Rapel tras rapel, vas perdiendo altura hasta llegar a un ensanchamiento donde te puedes escapar por la izquierda por una trocha pequeña. La verdad es que la parte que hicimos del barranco es una pasada de bonito, con rápeles fáciles pero altos muy estéticos. Al llegar al ensanchamiento donde el tobogán, salimos por la izquierda y tras una trocha un poco regular... salimos al mismísmo coche !! Así da gusto. Tiempo de acceso 10 segundos, barranco una hora no llega y retorno 5 minutos.
Para la primera parte solo hace falta una cuerda de 30m (dos por aquello de la seguridad). Lo bueno de hacerlo así es que encima te quitas la combinación de coches, aunque te pierdes algo de barranco.
Tras salir de Olvena de noche, tiramos hacia Seira, el pueblo que está antes de Barbaruens, para hacer el barranco. Como todo esta en dirección Benasque, pues nos va cuadrando, así que perfecto. Según vamos subiendo, el lluvia fina que empezó en Olvena se va convirtiendo en tormentón serio, hasta que llega un momento que tenemos que ir muy despacio. Esto además se une a que llegamos al Congosto del Ventamillo, así que doble diversión. Que digo doble, triple: de noche, lloviendo y carretera estrecha. Sin prisa pero sin pausa llegamos a Seira, y decidimos subir un poco para intentar buscar sitio para dormir. Cruzamos una presa por un puente algo estrecho, y vamos subiendo, hasta que llegamos a la plaza de un mini-pueblo donde pensábamos dormir. Todo tranquilito, sin gente, no habría problema... hasta que al bajarme de la furgo para echar un vistazo, agarro el volante y toco el claxón sin querer. De repente, como en walking dead, empiezan a aparecer cabezas por las ventanas ... y nos echan a los perros! (verídico). Salimos de allí y decidimos bajar de nuevo a la general, ya que no sabemos a cuanto está Barbaruens, y está lloviendo fino. Tiramos un poco a la desesperada hacia Benasque, y tras pasar Seira encontramos un apartadero al lado del río justo antes del tunel. El apartadero está nivelado y el puente limpio de piedras, pero aun así ... da cosa. Por la noche, cuando deja de llover, oimos caer algunas piedrecillas al asfalto ... en fin, que miedo, pero dormimos.
Los resaltes son muy bonitos. Y el agua es de flipar
Ya por la mañana vemos al señor de mantenimiento limpiar los cantos rodados de la carretera ... miedo. El día no está muy allá, pero decidimos subir a Barbaruens. Tiramos de nuevo hacia Seira (2 minutos), volvemos al pueblo del pitido y tiramos por esa carretera hacia Barbaruens. La carretera no es muy buena pero tampoco es mala, y hay que cruzar algún puente estrecho, pero se hace. Llegamos al pueblo (precioso) y preguntamos a un señor sobre el acceso al río ... y nos indica como acceder hasta la cabecera del barranco! así da gusto.
El guía. Mejor dicho, LA guía
A medida que bajamos por el pueblo, nos encontramos un perrete al que le digo de broma que nos lleve al barranco. El perro debía de estar acostumbrado, porque nos guió perfectamente hasta el puente de la saca, y desde allí, a la misma cabecera del barranco ... eligiendo bien los atajos !! una fiera. Se ganó media barrita, claro. A todo esto, para acceder al barranco lo más cómodo es subir el coche al pueblo de Barbaruens, lo aparcamos fuera, bajamos hasta la plaza del pueblo (5 segundos) giramos a la izquierda y tiramos una pista que desciende hasta el cementerio. Seguimos ese camino, y en 20 minutos estamos en el puente de la saca. Desde allí, todo recto por el camino, cruzamos tres cauces, y llegamos sin problemas a la entrada del barranco.
Bea en uno de los rápeles
Una vez en la cabecera del barranco, nos ponemos a vestirnos y empieza a chispear ... malo. El chispeo se convierte en un momento en lluvia torrencial y nos hace pensar en volvernos. Estamos un rato observando el cauce y veo que ni cambia de color ni crece. Como el barranco es fácil y lleva poca agua, nos metemos.
Que resaltes mas chulos. Y esto con el kayak que tal ?
El barranco como ya nos habían comentado es muy bonito, con a penas dificultades técnicas (hay algún rapel algo más largo 12-14 metros pero bien equipado) hay que mirar las instalaciones porque suele haber una buena en parabolt y otra algo más precaria por el agua, pero aun así nosotros hacemos estas lineas y muy bien. Una preciosidad de barranco enmarcado en un sitio magnífico. De vez en cuando vamos viendo que llueve un poco, pero sale el sol y la luz es bastante chula.
Pozas encadenadas
El barranco es cortito, y llega un momento después del último rápel desde el árbol que se ensancha y se convierte en río. Antes de llegar al puente veremos unos hitos grandes en la margen izquierda orográfica que nos marcan la salida. Subimos por allí, y en 10 minutos estamos en el puente de la saca. Otros 30 nos dejan en el pueblo subiendo por una cómoda senda. Una vez en el pueblo, nos encontramos con el perruco de nuevo, que se pone enloquecido cuando ve que saco el jamón de york y las cosas de comer. Comemos los tres, y de nuevo en ruta ... que por la tarde tenemos que hacer las doce cascadas del liri
El material: una cuerda de 30m (dos por aquello de la seguridad) y material para montar los rápeles. No tiene dificultades técnicas (con el caudal que lo hicimos nosotros, claro). La reseña completa la puedes encontrar en Barranquismo.net.
A veces hago fotos chulas. Se empieza por el collado de en medio de la foto.
Para estrenar la furgo como se merece, planeamos una escapada al Norte para hacer unas cuantas actividades fáciles por la zona de Benasque, así que cargamos agua, comida y carretera y manta que se dice. La primera parada: la cresta de Olvena, que está de camino a Benasque. Esta cresta se supone que es fácil, con algún paso de V asegurado. Así que no nos lo pensamos mucho, dejamos la furgo en la plaza del pueblo y para allá que vamos. La cresta se localiza bien (tiras hacia la Ermita desde el pueblo) y una vez allí bajas hasta casi girar, pero no giras. Si ves las vias de escalada, te has pasado. Empezamos sin mucha penuria por un diedro asegurado con un clavo, y vamos ganando metros, aunque es un poco serpenteante al principio.
Rio Esera. En breve con los kayaks
Como somos unos ansias, hemos entrado un poco justos (17:30) pero como la cresta parece fácil ... pues nada, para arriba. La verdad es que la primera parte es sencilla. Se hace reunión no en los parabolts del lomo sino un poco mas arriba. La tónica general es que las reuniones son puentes de roca con sirgas de acero junto con un parabolt. Lo digo porque si no las ves es que no has llegado, y luego te toca montar reuniones de más.
Bea en la primera aguja
Desde aqui recupero a Bea y me doy el siguiente largo, que sube a la primera aguja y haces la primera travesía. Facil, pero descompuesto, así que es mejor no tontear mucho y probar los cantos, porque si que es verdad que hay parabolts metidos, pero las distancias son de aúpa. Recupero, hago alguna foto y llegamos al paso de IV+
Bea antes de la reunión del IV+
Aquí hay una placa de IV+ fácil que se resuelve por la derecha. No hagáis mucho el tonto y chapar los seguros que hay, porque pasado el árbol o metes tu, o no hay nada, y hay un buen trallazo. Subimos a otra aguja y bajamos, y llegamos al paso de V.
Este es sin duda el mejor largo de toda la cresta. Fácil, bonito, seguro y aéreo. Para disfrutarlo. Desde arriba salen unas fotos de flipar, y el paso de V es fácil y está asegurado. Reunión en todo lo alto, para seguir andando un poco más y destrepar por la derecha (que ya digo yo podían haber puesto una argolla, porque el destrepe, sin ser difícil, es un poco raro). Aquí ya se nos ha hecho casi de noche.
Y ya finalmente Bea en la última aguja (V)
Apretamos y tiramos en ensamble la última aguja (tumbada, no debe de ser ni III) y salimos por la canal hasta la Ermita. Desde aquí nos quitamos las cosas, bebemos agua de la fuente de la Ermita y bajamos ya de noche a la furgo. Mientras guardamos los trastos, nos damos una duchita rápida y comienza a llover. Primero despacio y luego como si no hubiese un mañana... ahora solo queda buscar sitio para dormir ... pero eso es en el siguiente post.
El problema de comprar un kayak y ser dos personas queriendo montar es que una se aburre mientras que la otra palea. Aprovechando que la vendedora del Sniper vendía otro, no nos lo pensamos mucho. La llamamos y lo tenía en Madrid. Un cuarto sin ascensor, para variar. En fin, menos mal que vengo ya curtido de estas cosas.
Charlando tranquilamente. Al fondo la presa de San Juan
El segundo "animalico" es un dominatrix 44, también de la marca Riot. Mientras que el Sniper 65 es un kayak de volumen (tiene un desplazamiento alto, para flotar como un condenado en aguas bravas de esas agitadas) el Dominatrix 44 es un kayak de rodeo, con un desplazamiento mas bajo y formas mas afinadas y de quilla plana. Ideal para controlarlo salvajemente, pero mala idea para controlarlo. Todo esto nos lo comenta la vendedora, y que ella tenía los dos (bueno, tiene realmente tres) y los iba usando según el río, pero que en principio los dos son intercambiables.
Paleando
Lo bueno que tiene el desconocimiento es que nos hace osados. Sin pensárnoslo mas, lo cargamos en la baca, le pego un toque a Dani (al que le gustan más estas cosas que comer con los dedos) y tiramos para el embalse de Picadas a probar la parejita, a ver que tal se comportan.
Entrada de lado. La cara de horror es mítica.
Lo bueno que tiene la cola de Picadas es que tiene una playa de entrada muy buena, y un pantalán donde te puedes poner a hacer el burro sin problemas, a parte de tomar el sol. Llegamos e intentamos meter a Dani en el Sniper, que es el grande. Primer problema: Dani no entra en el kayak, ni con los reglajes a tope. Es por eso que hay tallas. Un poco cabreado por no poder disfrutarlo, se sube sin meter las piernas ... pero claro, la estabilidad no es lo mismo y va un poco raruno. Aún así lo disfruta mogollón.
Entrando de proa. Con un poco de ayuda de Dani
Yo boto el sniper ... y madre mía. Es una embarcación con una linea de flotación baja no, bajísima. Así que mientras que con el sniper para palear en plano no hace falta cubrebañeras, con el dominatrix no es que haga falta, es que es obligatorio. Nada mas empezar se empieza a inundar con cada palada mal dada, lo que me hace ir prácticamente como un submarino. Muy manejable, pero también requiere un poco más de tacto. Con este es relativamente fácil volcarlo.
El Capitán en su embarcación. Que apropiado.
Sin mucho más que hacer, nos damos un par de vueltas por allí mientras que vemos a unos del triatlón "entrenar" (le mandé una foto que le hice, y no me dio ni las gracias, vaya tela con la gente) aprovechamos para tirar a Bea desde el pantalán para hacer alguna foto, y para casa. Esto de los kayaks promete!
Llevaba yo un tiempo dándole vueltas a este tema, pero nunca llegaba a decidirme. Que si son muy caros, que si el tema de los permisos para navegar es farragoso, que si no se, que si no hay sitios en madrid para comprar las cosas, que si el transporte ... total, que estaba bastante perezoso y parecía complicado.
Paloma dándole. Sale un poco fatal, pero es por la luz
De siempre me ha gustado el tema, pero vivir en Madrid ya se sabe, no mola si te gusta hacer cosas en la montaña. Madrid genera una pereza terrible para hacer cosas, supongo que será el aire contaminado, o la gente, no se. Bueno, la cosa es que mirando por internet, apareció un anuncio de un par de kayaks. Tras calentarme así como de golpe, el domingo por la mañana pillo el teléfono y llamo. Una chica muy simpática me comenta que lo tiene en la Adrada, y que me lo puede dar ese mismo día. Llamo a Raúl y a Paloma y les digo que comemos en San Juan, que vamos a por el Kayak. Naturalmente, se quedan flipados.
Bea, como si siempre hubiera estado subida en un kayak
De camino compramos rápidamente una pala, un bañador, unas cinchas, unos escarpines cutres ... y corriendo para la Adrada. Llegamos y la dueña de los kayaks resulta que es una palista de las buenas, nos da un montón de consejos, intercambiamos movil ... y nos llevamos el kayak. Nos pregunta que que vamos a hacer con él ... y yo la digo, "botarlo ahora mismo en San Juan". Así que para allá que vamos (total, pilla de camino).
Volcando. Esto con el sniper hay que hacerlo a la fuerza porque de normal en plano no vuelca
Comemos en un momento a la sombra del coche, bajamos el coche de la baca ... y ale, al agua. No se si habréis montado alguna vez en un kayak de aguas bravas (yo era la primera vez) pero no tiene mucho que ver a uno "sit on top" de esos. Entras petado de piernas, hace falta un cubrebañeras, y el bicho es muy sensible al paleo, por lo que hay que tener pillado el tacto a la hora de palear. Bea lo estrena y se da una vuelta como si llevara toda la vida paleando en kayak.
Bea haciendo como que hace una salida a lo foca (se llama así de verdad)
Vuelve y le digo a Raúl que lo pruebe. Me dice que luego ... y me subo yo. Lo voy a resumir en que es complicado entrar, pero tiene su truco, y que no vas cómodo, pero mola. Los primeros paleos son raros, el kayak va para todos los lados ... pero ... ¡ mola ! La vueltecita de rigor, y se sube Paloma, que también lo disfruta como una enana. Llega el turno de Raúl ... y bueno, las primeras sensaciones no son muy buenas, porque el y el agua, pues ya se sabe, pero al rato empieza a pillarle el gusto ... y se da una vuelta como un señor.
Raúl paleando como si no hubiese un mañana
Hacemos un poco más el mono por allí y nos volvemos, no sin antes hacer alguna foto en plan "somos buenos" y algún video para inmortalizar el acto. En general las sensaciones son muy buenas, pero habrá que palear mucho y aprender algunas cosas antes de echarnos al río.
Volvimos a Patones Raul, Paloma y Bea, a ver si encadenábamos nuestros "deberes" que teníamos por allí. Yo en concreto iba a darle al 6a+ de 30 metros situado justo a la izquierda de los Vs de abajo, una vía que tiene lo más fácil abajo, y luego se va poniendo de placa técnica hasta llegar a la reunión. La verdad es que iba motivado y el tiempo acompañaba, así que no me lo pensé mucho.
Paloma, no se si pensando o durmiendo
Llegamos, me puse los miura (los de encadenar, jejeje) y para arriba que tiro. Los primeros metros los voy haciendo reposando, con cuidado y poniendo las cintas colocándome bien para no fundirme chapando. Cuando me quiero dar cuenta, estoy en el primer paso delicado de la placa: una salida con regleta pequeña que hay que darse sin casi pinzar. Lo pienso, me lo doy y estoy arriba.
El Capitán en los primeros pasos del 6a+
Un poco más motivado, voy mirando pies y manos y por un momento, me olvido de las cintas, de chapar y de todo y disfruto escalando, buscando los pasos e intentando visualizar como dármelos antes de hacerlo. Un poco a la izquierda, otro poco a la derecha, y cuando me quiero dar cuenta, estoy en la cadena. Ahí lo llevo: mi primer 6a+ a vista en caliza, de 30 metros, poniendo cintas.
Raúl resolviendo, en su linea
Visto así, pues la verdad es que el grado es bajo y la vía no es una cosa fuera de lo común, pero me motiva bastante poder haber pasado de no querer ir a Patones porque me aburría, a llegar y hacer alguna que otra vía y llegar a disfrutar de la escalada. No hay nada como entrenar.
Monchi que sube todo como si fuese fácil.
Para completar el día, nos subimos un poco más arriba a probar el 6b+ de los químicos (donde vuelvo a pinchar en el mismo sitio que siempre) y nos encontramos a Monchi y Jaime, que están fundiéndose todas las vías como si no hubiese un mañana. Aprovecho para hacer algunas fotos y nos subimos un poco más arriba a por otras cuantas fáciles.
Jaime, un titán de la roca
Yo tengo ya los brazos para el arrastre, así que en la placa naranja pincho, teniendo que subir Raúl a terminar la faena, y en la del "avispero" me meto pensando que es un V y pincho de nuevo llegando a la reunión. No es V (debe de rondar el 6a+ desplomado) y tiene un paso bastante tonto al llegar a la reunión (y no vimos avispas).
El Capitán, llegando a la placa donde pinchó.
Un buen día de escalada y encima me llevo parte de los deberes hechos. Nada, habrá que volver a Patones a ver si me llevo el 6b+ ese. Por lo menos esta vez he podido hacer la parte superior y llegar hasta la reunión (que es donde realmente está el paso).
No todo va a ser escalar ni barrancos ni bicicleta ... así que decidimos cambiar de actividad para dedicarnos un rato a algo bastante mas "normal" (aunque no menos complicado técnicamente). Quedamos Raul, Dani y Bea para jugar al padel en pinto. El padel es una cosa que parece terriblemente sencilla, pero que cuando te pones a darle te das cuenta que hay que controlar algunas cosillas para jugar medio bien.
El dúo dinámico
La cosa es que no tenemos mucha idea, pero nos reimos bastante entre los pelotazos, las bolas fuera y las trampas típicas de estos deportes. El calor nos achicharra, pero aprovecho para llevarme un flash y hacer alguna foto graciosa del "evento".
Rematando "malamente"
De hecho lo mejor son las fotos y el pique que se traen estos dos con el padel. Una buena forma de pasar la mañana antes de comer. En el parque ferial Juan Carlos I tienen la opción de comprar un bono y sale mas económico. Las pistas están medio bien (tienen muchísima arena) y puedes jugar también al tenis (aunque las pistas están para tirar) y al frontón (el pequeño, porque el grande es del club y no puedes jugar).
No todos los días van a ser fiesta como descubrí rápidamente en Patones. Subimos al sector de abajo a darle unos pegues a las vías conocidas, pero hay días y días, y este era uno de los malos. Físicamente estaba un poco fundido (las palizas en bici de los días anteriores no han ayudado mucho) y me dolían los brazos y las manos. Total, que para allá vamos Raul, Paloma y Bea. Ya en las primeras vías me noto muy flojo, intento algún 6a pero pincho malamente. Intentamos un poco más a la izquierda algún 6a mas flojo, pero nada, me bajo de la parte de la placa naranja.
Raúl está fuerte y me dice que le pegue a "chancrilla" un 6b+ que tiene nada más que la entrada, y luego tumba. Le doy un par de pegues al principio y no soy capaz de levantarme del suelo. mi técnica de pies es bastante floja, y no tengo nivel para estas vias. Raúl se la da sin problemas y Paloma la encadena en top-rope sin historias. Se pone a llover, así que estamos "salvados". guardamos los trastos y nos vamos. Hay días que una cura de humildad viene bien para seguir entrenando, y volver al próximo día a intentar llevarse algún proyecto.
Que os voy a contar ya del Poqueira que no sepáis. Barranco mítico donde los haya, el año pasado lo hicimos con muchísima agua y lo pasamos un poco mal, incluso tuvimos algún susto con Juan en el sifón, pero este año la verdad es que iba mucho mas (mucho más) bajo. La aproximación esta vez la hicimos bien, siguiendo la acequia y entrando por la pedrera (que está señalizada con hitos desde la acequia y puntos azules, ir con cuidado, pero es evidente). La reseña completa la puedes encontrar aqui: reseña del poqueira (Actionman 4x4)
Jessica disfrutando
Sin tanta agua, el poqueira es un barranco disfrutón, que se hace sin mucho problema y te lo pasas bien en todos los pasos (que diferente del año pasado, madre mía). De hecho este año hicimos el tramo final hasta la central (se sale perfectamente sin usar el cable, un poco mas adelante con un trepe sencillo). Al final ojo que hay un par de tramos saltables pero que cubre poco. La nota negativa: al reequiparlo se han dedicado a marcar las reuniones con pintura (R1, R2 ...) y letra gigante, los escapes incluso las chapas de los pasamanos con circulos y flechitas. Eso si, en el guiado no han puesto pasamanos (mientras que en otros lados del barranco han reequipado pasamanos para subir y bajar ??) Los barrancos no son parques temáticos, y no se puede adaptar el barranco a las características personales de cada uno. Pero bueno, el Poqueira nunca defrauda. Nosotros lo hicimos en un tiempo muy bueno y la verdad es que lo disfrutamos muchos. Muy recomendable pero antes de entrar hay que vigilar el caudal.
Dani saltando una de las pozas del tramo intermedio