Comentarios personales sobre escalada, alpinismo, barranquismo, esquí de travesía y trekking en la comunidad de Madrid (La Pedriza, Peñalara, Patones, Pico de la Miel, San Martín de Valdeiglesias, el vellón, Navacerrada...) y por ahí (Pirineos, Picos de Europa, etc)
El mismo dia 23 de Julio, tras terminar el Ferreras, bajamos rápidamente por el valle para meternos en el Ordiso (que pilla de camino). Era un poco tarde, ya que tras la aproximación y el retorno (casí 4 horas) debimos de entrar al barranco sobre las 18. Una pena porque la luz ya no pegaba en el barranco y eso hizo que el ambiente fuera un poco grisáceo y no pudiéramos disfrutar bien de este tremendo barrancazo. Lo primero que apreciamos nada mas entrar, tras realizar el primer salto espectacular, es que iba bajo de caudal, por lo que los movimientos de aguas eran prácticamente inexistentes.
Rapelando un resalte
El Ordiso es un barranco abierto, bastante acuático, en el que casi todos los pasos técnicos se resuelven saltando, lo que hace que sea un barranco muy espectacular. Por otro lado, debido a los movimientos de agua que suele llevar cuando tiene caudal, hace que sea un barranco técnico en el que hay que prestar especial atención. Nosotros lo hacemos rápidos, sin problemas y sin dudar en los saltos.
Movimientos de agua
Tan solo tuvimos que montar un rápel en el que nos inventamos un salto un poco complicado, pero sin problemas. Tras terminar, salimos por el puente dirección a Bujaruelo, porque es tarde, el viento pega fuerte haciendo que la sensación térmica baje bastante y tras todo el día de actividad, el cansancio se hace latente.
El 23 de Julio nos levantamos ya en la pradera de Bujaruelo para intentar hacer los dos barrancos planificados. Por un lado el Ferreras, y después el Ordiso, que nos pillaba de paso. Esperamos a un grupo de amigos de Barcelona, y comenzamos a andar sobre las 11 de la mañana. En principio la aproximación al barranco es sencilla, se sigue la pista que sale de Bujaruelo en dirección al Ordiso, para seguir remontando la pista (GR11) hasta llegar a un refugio (corral) para bajar al rio y cruzar el puente. Desde alli ... seguimos subiendo siguiendo el camino hasta llegar a pie de una canal... que tenemos que remontar. Una vez en lo alto del collado, hay que seguir subiendo hasta coronar el monte, para luego bajar siempre viendo la laguna del fondo del circo. Una vez que encontremos un paso a izquierdas, destrepamos una canal y ya estamos en el comienzo del barranco.
Primer rápel
Esto dicho así pues parece fácil, pero al final la aproximación tiene 900 metros de desnivel, y tardamos casi 3 horas y media en llegar. Una paliza. El barranco en si está compuesto de tres rápeles (en realidad cuatro, pero destrepamos uno) tiene como nota original una surgencia (el agua del rio se mete por un sumidero en lo alto, y forma el barranco en el estrechamiento saliendo de la surgencia). Los rápeles son cortitos, excepto el último que es de 40 metros volado desde una repisa herbosa que se mueve cuando rapela la gente.
Tercer rápel
Una vez en la base del barranco, se puede seguir su cauce para encontrar otro rapel de 36 (que destrepamos) y mas abajo se aprecian más instalaciones (en buen estado) para seguir por dentro del cauce hasta el mismo ordiso. Nosotros decidimos bajar andando por el camino para tardar menos, porque además llevaba poco agua y no tenía mucho interes. Un barranco con una larga aproximación, con poca "chicha" una vez metido en materia, pero con una pateada bonita en un marco incomparable. El croquis con la info puedes encontrarlo aqui
El jueves pasado subimos a Somosierra a hacer el barranco de las cascadas del duratón. Este barranco está enclavado en pleno puerto de Somosierra, siendo visible desde la nacional cuando lleva más agua. El acceso es muy fácil. Llegamos por la A-2 hasta el pueblo de Somosierra, atravesamos el pueblo y seguimos por la antigua N-2. Bajamos unos 800 metros y vemos una pista de tierra que sale hacia el barranco, no tiene pérdida. Desde ahí, subimos por la margen derecha en una cuesta empinada siguiendo el camino entre las jaras hasta coronar la loma. Una vez arriba, bajamos hasta el margen del rio dejando la valla de espino a la derecha. Seguimos un poco el cauce hasta encontrar una zona plana donde comienza el primer rapel (U química).
Rapel de 30 metros
Desde este primer rapel de 4 metros, avanzamos un poco saliendo de la poza y encontramos un primer rapel a una poza, desde la que usamos el pasamamos para llegar al reunión colgada de la repisa. Desde ahí, son 30 metros para salvar el primer salto de agua. Ojo que si lleva agua el rápel no es trivial. Hay una bota encajada en la fisura, por lo que cuidado donde metemos los pies. Una vez salvado este primer salto, tenemos otro rapel arramplado sin problemas que nos deja en el principio de un tobogán. Ojo con el tobogán que termina en una poza pequeña y con agua (o descontrolado) es fácil salir por encima y caer al vacio. El siguiente rápel es de 20 metros, con un empiece arramplado y una salida colgada con un poco de agua. Desde esa poza, recoger y para el coche por el camino (5 minutos).
Un barranco cortito, de iniciación si no lleva mucho agua. Ojo que el acceso al pasamanos y a la reunión es un poco técnico, ya que si te escurres (o te lleva el agua) las consecuencias pueden ser fatales. Se puede resolver el barranco en 1h 30min si no tienes jaleo con las cuerdas (1x60 o mejor 1x40 + 1x30 de rescate).
El sábado subimos a Galayos para intentar la Oeste del pequeño Galayo. Para ello madrugamos un poco, y tras dos horas de coche, nos plantamos en el parking de Nogal de Barranco sobre las 9:00. Una pateada de 2 dos horas y cuarto nos plantan en el refugio, subiendo por las zetas para no fundirnos mucho. Sobre las 11:30 estamos a pie de vía, comemos algo y me meto en el primer largo de la Oeste. Lo de montar en bici el día antes pasa factura, y tras mucho resoplar (y sufrir) las visicitudes de la escalada galayera (aquello es de recios, aunque sea fácil) decido descolgarme del clavo de la repisa porque la travesía que tengo que hacer a izquierdas es un poco expo y no tengo el coco ni el cuerpo para ello, asi que nos bajamos.
Primer largo de la Oeste
Dada la hora que era, Fernando decide que probemos con la Sur de la Apretura, situada un poco mas a la derecha del la entrada de la Oeste. Esta vía es bastante disfrutona, teniendo lo más complicado justo abajo. Fernando resuelve los dos primeros largos sin problemas, y me deja a mi los otros dos (bastante más fáciles). Sin problemas nos hacemos la via, y tras pasar algunas penurias, encontramos el camino de destrepe de la vía (señalizado con hitos). Otra pateada con cuidado por la canal nos deja en las mochilas (18:00). Comemos algo, y de camino para abajo, no sin dejar de admirar las verticales paredes del galayar. Sin mas incidentes, llegamos al coche sobre las 8:30, con lo que llegamos a madrid sobre las 23.
Segundo largo de la sur de la apretura
Galayos en un sitio exigente con el grado ajustado. La escalada es recia y vertical, y aunque intentemos vias fáciles, siempre hay que tener en cuenta el grado de compromiso y el tipo de escalada. Personalmente me encantó escalar allí, aunque no tengo el coco todavía lo suficientemente hecho como para afrontar las vías clásicas fáciles. Así que habrá que entrenar mas. Una vía muy recomendable para inciación en la escalada galayera. Croquis en via clásica
Ayer subimos a Peñalara a escalar un rato después de bastante tiempo si pasar por allí. Subimos ligeritos por la pista y nos plantamos a pie de muro en unos 35 minutos. Empezamos por la Tor en la placa Tor (a la derecha del primer gendarme-diedro). Una buena via de unos 25 metros, bien asegurada por parabolts. Sin mucho problema nos la damos, y probamos la via de de derecha en top rope, ya que solo tiene un parabolt, y las posiblidades de autoprotección son bastante bajas.
Acto seguido, probamos la via de la izquierda (al otro lado del gendarme). Dos parabolts abajo protegen la placa, que se hace bien, pero hay buena distancia entre seguros, así que es mejor no caerse chapando el segundo parabolt, porque picas suelo. Hay buenos pies, pero hay que buscarlos. Desde ahí, todo para arriba por la fisura y el desplomito evidente. Se asegura a cañón con friends y fisureros.
Tras probarla, intentamos el IV+ de la izquierda (3 parabolts) pero nos bajamos del segundo porque es muy expo, no podemos proteger con nada y ya se está haciendo un poco tarde. Como siempre, Peñalara no defrauda y deja muy buen sabor de boca: escalada alpina, buena roca, algunas vias muy bien aseguradas y con posibilidades de autoprotección, y fresquito en verano, que no es poco.
Para terminar las vacaciones barranquistas decidimos hacer un barranco cortito pero interesante muy cerca del "campo base". Para llegar a este barranco, hay que pasar el parking del Kakouetta en dirección contraria a La Pierre de Saint Martin, hasta pasar otras casas del pueblo de Saint Engrace. Desde ahí, hay que tirar un poco y coger una carretera que sale a izquierdas, y que tiene indicado el barranco. Cruzamos dos puentes y tiramos para arriba. No tiene mucha pérdida, y básicamente se trata de ir de frente hasta llegar a la parte de arriba de la colina para empezar el barranco. Hacemos como en el barranco anterior: subimos la furgoneta hasta el punto de comienzo del barranco (gran curva a izquierda con arcen ancho) la bajo y luego subo corriendo. Otros 3.5 Km pero con algo más de desnivel, para ir calentando.
Uno de los grandes rápeles
El barranco puede dividirse en dos tramos fundamentales. Por un lado, tenemos la primera parte hasta los grandes rápeles. Esta parte discurre entre varios caos de árboles arrastrados con pequeños toboganes y resaltes. Se nota que han metido la motosierra para sanear, pero está la cosa de pena. Hay que ir con cuidado, aunque es muy bonito. La segunda parte la conforma el engorgamiento del cañon, donde se forman dos grandes rápeles con agua que son lo más estético y bonito del barranco. Una vez pasados estos rápeles, el barranco discurre otra vez plano y se trata de andar por el cauce del rio (algo resbaloso) hasta pasar dos coches en el lecho del rio, y salir por una especie de muro que aparece a la derecha un poco más adelante hasta la carretera. Esta última parte es la menos interesante, pero también muy bonita.
Pozas y vegetación
Desde ahí, se sale subiendo la loma hasta un prado, y sin pisarlo, se sigue por la izquierda hasta llegar a la carretera. Un buen barranco para hacer en poco tiempo, muy estético y con una primera y segunda parte realmente espectacular. No hay croquis del barranco, asi que toca hacerlo a vista. El rápel mas largo es de 35 (como mucho).
Hoy tocaba el barranco de las Gorgas de Larrandaburu, nuestra primera gran vertical "de verdad" con un rapel de casi 100 metros, con algunos tramos extraplomados.Para llegar, subimos la furgoneta a la cabecera del barranco; para ello se sigue dirección a La Pierre de Saint Martin desde el parking de Kakoueta. Seguimos un kilómetro mas o menos y tomamos un desvío a derechas siguiendo las indicaciones al barranco Oilloki. Nada más pasar a una pista de tierra y cruzar el barranco (está indicado) dejamos la furgoneta y descargamos. Luego me la bajo yo, y me subo corriendo, para ahorrar tiempo en la aproximación (unos 3.5 Km). Desde el punto de descarga hasta el barranco se tardan unos 25 minutos andando. Cuando encontramos unos troncos y una pista abandonada a la derecha, nos cambiamos y bajamos al cauce. Ojo que es terreno karstico y hay una sima bastante profunda justo al lado del cauce ... y si te caes lo mismo no sales.
Descansando antes de montar la instalación intermedia
El barranco tiene un par de rapeles iniciales, para llegar a un engorgamiento en el que se ve la salida a la gran vertical. Lo hacemos con cuidado ya que escurre muchísimo (a pesar de que va seco) y se monta el primel rapel por fuera para llegar a la repisa del árbol. En el croquis está marcado como péndulo técnico, pero es bastante sencillo (repisa) aunque el patio impresiona. Se lo da Jessica de primero. Desde la repisa, baja Dani a montar el intermedio colgado (una reunión buena pero bastante incómoda). Desde allí, desplegamos la cuerda de 100 para llegar cómodamente al suelo, y bajamos todos a la gran gorga seca.
Panorámica del barranco
Desde este punto, solo resta realizar una serie de rápeles que nos dejan de nuevo en las gorgas de Kakoueta, desde donde haremos el retorno por el camino ya conocido (pasarela, rampas y parking turístico, donde tenemos la furgoneta). Un gran barranco muy bien equipado (todo químicos) aunque con agua tiene que dar verdadero miedo.
Continuando con la salida barranquista, hoy nos tocaba el Ravin de Saratze, combinable en su parte final con el tramo inferior del Olhadubie. Se sale desde Larrau, dejando el coche en el parking y siguiendo el camino hasta la subestación eléctrica. Desde aqui, sale el GR que lleva a la pasarela sobre el Olhadubie (nueva, porque una tormenta arrasó la antigua el año pasado). Hay que subir por la izquierda, aunque las marcas indiquen que no. Tras 2h 30 minutos de pateada fuerte por unas rampas que quitan el hipo, se llega a un prado en el que hay que coger el camino que sale a media ladera (hay que bajar un poco hacia el árbol porque está un poco escondido) y seguir hasta el final del cañón (no tiene pérdida). Una vez allí, nos cambiamos y comenzamos el barranco.El comienzo del barranco está indicado como "súbito" y es porque hay que hacer un rápel alto sobre un árbol con salida un poco mala que ya nos pone el corazón en la boca un poco.
Comienzo súbito del cañón
Dani no se lo piensa mucho, se chapa y para abajo. La verdad es que lo que da mucha impresión es salir a la posición de rápel, mas que el rápel mismo, que es alto, pero fácil. Desde este rápel, montamos otro mas corto para llegar al fondo del cauce y comenzar el barranco.
La entrada, vista desde abajo
Desde aqui, el barranco va bajando rápidamente a través de una sucesión de rápeles más o menos largos, siempre con bastante agua (no iba especialmente cargado) complicando algunos pasos en los que el barranco se engorga y hace que el agua coja fuerza y velocidad. Al final, el barranco cae a plomo contra el Olhadubie con un rapel espectacular engorgado y lleno de agua, en el que Juan nos da un susto sin mayores consecuencias. Como puede verse, hay mucho material arrastrado por el barranco, lo que a veces dificulta un poco la recuperación de las cuerdas.
Final del barranco.
A partir de este punto, se realiza el tramo inferior del Olhadubie, que tiene como característica estar muy encajonado y tener una zona de oscuros formados por la caida de bloques. El primer rápel alto nos deja en un pasillo oscuro que va dando pistas sobre como serán los próximos metros de descenso. La verdad es que es una zona muy interesante.
Jessica en el rápel de entrada a la zona de pasillos
A partir de este punto, el barranco se engorga mucho y básicamente es andar por el cauce del rio teniendo cuidado con los resbalones, hasta llegar a la zona donde aparece el camino de retorno (tras pasar por debajo de la pasarela) En total caminando por el río serán unas 2 horas. Desde el camino hasta el coche tenemos unos 15 minutos de pateo. Hay que prestar atención en el último rápel porque están los cables de la pasarela anterior y pueden dar lugar a enganchones o algo peor.
La tónica general del barranco hasta el final.
En total unas 10 horas de actividad. Un barranco muy interesante, sobre todo la primera parte con esas caídas a plomo que nos hacen pensar en el próximo barranco, las gorgas de Larrandaburu, que ya es considerado como una gran vertical.
Aprovechando el puente del 23-26 de Junio subimos a la zona del país vasco francés (pirineos atlánticos) para hacer unos cuantos cañones de la zona, e irnos curtiendo un poco para la futura visita a Cabo Verde. La idea era hacer alguna gran vertical para ir prácticando maniobras y ver que sensaciones teníamos.
Primeros resaltes
El Jueves 23 empezamos por uno de los "fáciles", el barranco de Althagneta. La aproximación al barranco puede hacerse de dos maneras: la primera es con combinación de coches, que es la más cómoda (tienes que andar unos 3 minutos hasta el comienzo del barranco) o como los recios, es decir, a patita. La versión "a patita" requiere de unas 2h de aproximación, pero es bien bonita. Salimos desde el parking de las gorgas de kakouetta tirando hacia abajo, siguiendo las marcas de GR (blancas y rojas). Seguimos el camino ... y todo
para arriba. No tiene pérdida. Cuando lleguemos a unas casas, se sigue por la trocha verde ... y ya.
El mejor rápel de todo el barranco
El barranco es muy escurridizo, así que hay que llevar calzado técnico y prestar atención a donde pones los pies (nos dimos bastantes jarmazos entre todos). El comienzo del barranco no es muy complicado, ya que empezamos con unos resaltes fáciles aunque alguno lleva algo de agua. Se aprecia mucha sedimentación en las pozas bloqueadas por los materiales arrastrados (muchos árboles de diámetro considerable) lo que a veces dificulta un poco la recuperación de los rápeles. Según vamos avanzando, llegamos a la zona clave del barranco que es donde se precipita al vacío en una cadena de rápeles, siendo el penúltimo el más espectacular. Justo antes de este rápel, observamos que han tenido que reequipar la reunión ya que el nivel de la poza habrá subido como unos 3 metros a causa de la sedimentación.
Marmita colgada
Una vez terminado este rápel, viene una marmita colgada en la que monto un poco el pollo debido a una falta de entendimiento (mejor ver el video) y desde ahí, unos cuantos rápeles más de menor envergadura nos dejan en las gorgas de kakouetta, que hay que andar hasta el final para llegar a la pasarela y salir de nuevo al parking donde dejamos el coche. Un barranco muy, muy recomendable, aunque serio. Nosotros lo pillamos con algo de agua pero para nada bravo. Ojo que con mangazo la cosa se debe de poner muy seria.
El sábado subimos al Mondalindo a hacer la vía del espolón central. No se el nombre ya que no miré la guía, pero no tiene pérdida: la vía discurre por el centro de la placa, para luego subir por la fisura y termina con otro largo hasta la cima. Pero vayamos por partes.
La aproximación es fácil. Llegas a bustarviejo, y sigues la carretera hasta la pista de tierra, para dejar el coche junto a un corral de ovejas. No tiene pérdida, porque todo el rato vas viendo la pared. Para subir hay dos alternativas: una que da un rodeo por la izquierda, y otra que es subir todo recto hasta las placas. Nosotros subimos por la segunda y bajamos por la primera ... y en el fondo da un poco igual.
Una vez en el primer zócalo vemos que hay varias lineas de chapas. Elegimos la central que es la reseñada. La roca es un poco rara, en algunos casos arenosa y con lajas muy meteorizadas que hacen que la roca se desescame. Este primer largo tiene los seguros algo lejos (pero buenos, son parabolts) y da un poco de miedito. Intento dármela de primero y el coco me puede, asi que a partir de la tercera chapa, pincho.
Vistas del primer largo con la fisura al fondo
Una vez en la reunión, vemos que se puede tirar recto por la línea de parabolts, o echarse un poco a la derecha hacia la otra reunión y tirar por la fisura. Probamos la fisura, y no nos parece dura. También es verdad que más o menos la empezamos a media altura, y está protegida por un parabolt arriba. Sin mucho problema subimos y llegamos a la siguiente reunión, que es un poco incómoda para dos cordadas, por lo que yo monto una en la fisura. A todo esto, se nos queda un friend encajado y me toca descolgarme a rescatarlo.
Ana a punto de darse la fisura.
Sin mucho problema, Ana se apreta de primero el último largo, que si bien es cierto que tiene los seguros algo mas cerca, también es el más complicado y técnico con diferencia. Sin despeinarse se lo da del tirón y hace reunión. En mi turno, para variar, llego al paso clave y vuelvo a pinchar. Mal. Sin más complicaciones, llegamos a la reunión y rapelamos con dos de 60 por la derecha, para seguir por la canal hasta las mochilas.
Un muro curioso, con la roca distinta y que aunque parezca que no agarra, agarra. Habrá que volver a probar, aunque ahora en verano tiene pinta de hacer muchísimo calor (es Sur de verdad). Nosotros tuvimos mucha suerte y el tiempo acompañó. Lo que está claro es que voy a tener que pulir bastante mi técnica de placa, porque esto ya es de vergüenza.
Ayer domingo corrimos la III Carrera club amigos de polvoranca, organizada por el club amigos de Alcorcón. El día prometía, porque estaba un poco nublado. De otro modo, el calor es terrible ya que el Parque de Polvoranca está en un llano en el que casi no corre el aire y la sensación de bochorno es muy grande. Como yo iba algo tocado del día anterior, tampoco pude apretar mucho, y quedó la cosa en 42:45, con Dorsal 219. Sergio, Juán y Lolo se metieron buenos apretones y rascaron algo mas de tiempo al crono. La bolsa del corredor fantástica, como todos los años, incluyendo el mítico brick de caldo de pollo de un litro.
Los resultados oficiales están aqui. Posición 63, categoría veterano masculino (puesto dentro de mi categoría, el 32) con un tiempo bruto de 42:02 y un neto de 41:36 (que sale un ritmo de 4:09 el Km)
El sábado por la mañana hicimos el curso de aguas vivas avanzadas organizado como parte de las jornadas de tecnificación del Mayencos 2011. Nuestros profesores (FichaMan y Jorge) son barranquistas curtidos de verdad y excelentes personas, así que todo apunta a que lo vamos a pasar bien. Antes de salir para el barranco (Aigüeta de Eriste, tramo IV) un ATS nos da una charla sobre RCP para ir algo prevenidos.
Lanzamiento de cuerda de kayak
La idea del curso es que nos familizaricemos con las sensaciones que se experimentan en un barranco de aguas vivas y como gestionar dentro de la manera de lo posible los distintos riesgos que aparecen en un barranco de estas características. Una cosa importante sobre este tipo de barrancos es que a no ser que se controle de verdad, no hay que buscar los barrancos en carga; el curso es "por si" nos pilla un marrón (un caudal mal evaluado, una crecida repentina, etc).
Pasillo
Comenzamos en la entrada del barranco (bajo el puente) a probar las distintas sensaciones que se experimentan y las técnicas de socorro (cuerda de kayak, salida autónoma, etc). Al igual que algunas técnicas para salir de la vena de corriente, etc. La primera vez que experiementas estas sensaciones te das cuenta de la fuerza que tiene el agua y la imposibilidad de actuar sobre ella.
Parte superior del pasillo
Seguimos el curso del barranco y llegamos al pasillo, donde la velocidad del agua te puede barrer los pies. Hay dos posibilidades, una desde la reunión principal que te baja por el cauce, y otra desde un árbol que te deja en la repisa. Yo rapelo desde el árbol y me quedo con las ganas de probar el cauce, aunque desde abajo se ve muchísimo mas complicado que desde arriba.
Desde aqui, atravesamos el pasillo en oposición y llegamos a la cabecera del rápel de 25m. Lo hacemos por la derecha orográfica para evitar en la medida de lo posible el agua, y llegamos a un punto donde hacemos un rápel guiado a mochila para probar.
Rapel guiado a mochila
Sin mucho problema pasamos y hacemos el salto del resalte (por la derecha) para luego practicar el nado cruzado por la cascada (parece más fácil de lo que realmente es). Seguidamente salimos del cauce un poco a través de una acequia de riego para llegar a la zona del tobogán, donde primero se comprueba la profundidad de la poza y que esté libre de obstáculos, para luego realizar el tobogán y probar los rebufos.
Vistas de la cascada y la zona del rápel guiado
Tras estar un rato probando, terminamos la actividad escapando por la parte derecha de la acequia de riego (desde donde salen las planchas metálicas) para remontar hasta el camino y volver a las furgonetas. Sin duda alguna, una actividad increible, en un entorno privilegiado y con unos profesores magníficos.
Aprovechando que fuimos a Mayencos 2011, subimos a hacer el Gallinés Inferior. La característica principal de este barranco es su rápel final de unos 130m (40m, 30m, 60m), así que nos venía bien para ir practicando grandes verticales, que falta nos hace. La aproximación se puede hacer desde el pueblo de Saravillo por la pista que sale desde el pueblo (aconsejadísimo) o bien haciendo el rally de la pista de tierra (8 Km) que nos deja arriba (demasiado arriba, como comentaré después) con la gracia de tener que volver después a por el coche. Nosotros que somos recios, hicimos la segunda.
El barranco (desde la parte de arriba) comienza como una serie de destrepes sin mucho interés (vamos, lo que viene siendo hacer el andarríos) hasta que nos acercamos a unos rápeles ya algo interesantes (que es donde está señalizado en el libro. Cito la reseña de la web con el acceso bueno: http://secja.blogspot.com/2008/05/barranco-de-gallins-150508.html que lo explica bien. "Saliendo desde el Pueblo de Saravillo y antes de dejar las ultimas casas y de llegar a la fabrica de quesos, sale una pista por mano derecha hacia unas casas(donde dejaremos el coche), que a unos 300m se bifurca a la derecha, nosotros seguiremos rectos, primero subida ligera y luego haciendo eses mas pronunciadas para despues bajar hasta cruzarnos con el cauce, total unos 2,5km"
Bueno,pues una vez aquí, empieza el turrón. Comenzamos con un rápel de 12m que nos deja en la cabecera del primer rápel serio. Este está equipado con spits viejos de solemnidad, y reforzados con dos puentes de roca, uno de ellos muy nuevo. Un reequipamiento no le vendría nada mal, la verdad. Bueno, aqui, ojo al tema de la recuperación, porque la cuerda roza bastante.
Primer resalte
Total, que bajamos sin mucha penuria (la vista desde el resalte es bastante chula) y cuando llegamos a la gran repisa ... empieza la fiesta: No podemos recuperar la cuerda del rápel. Pero cuando decimos que no se puede ... es que no se puede. La cuerda está totalmente trabada. Ni con el jumar podemos tirar. Dani decide remontar la cuerda para recuperarla, asi que jumar, pato y para arriba. El tema de ascender por una cuerda no es trivial, aunque teóricamente sea fácil. Así que penando como un demonio, consigue llegar a la repisa superior, y tras ver que tampoco puede recuperar, busca un escape por las cornisas de la izquierda y consigue salir. Como el terreno está un poco descompuesto, cae algún bloque que hace cundir el pánico en la repisa donde estábamos; pero sin problema, nos ponemos a cubierto con un poco cara de miedo (sobre todo Jessi). Sin mucho mas problema, le pasamos la cuerda de 60, monta el rápel, descendiende, y recuperamos todo el turrón. Movida resuelta.
Llegando a la repisa intermedia
Como siempre, las penurias llegan por un cúmulo de circustancias, que en suma, hacen que la liemos parda. Parte del problema fue que para ir haciendo los rápeles cortos fuimos usando la cuerda de randonné de 30m. Esta es una cuerda de escalada fina, homologada en gemela (para escalada). Como estaba fuera, no caímos y empalmamos esta cuerda para recuperar el rápel largo (35m). Si ya sabes que la cuerda va a rozar, y llevas material de sobra (nosotros llevábamos la cuerda necesaria para salir en caso de que hubiese hecho falta abandonar) equipa el rapel para que la recuperación sea fácil (en doble mejor que en simple con nudo, por ejemplo). También hay que evitar ponerse nervioso, y montar el pollo.
Con esto en el cuerpo, nos arrimamos a la segunda reunión ... que es una oda a las reuniones viejas, mal equipadas y mugrientas. Cinco spits con chapas oxidadas, moviéndose y atadas juntas con cordinos viejísimos en triángulo americano. Nos ponemos a charlar despreocupadamente sobre el montaje sin darnos cuenta de que Jessi se va a comer el rápel desde esa reunión, a 35m y sin ver la siguiente. Sin darnos cuenta, la hemos puesto un poco nerviosa sin querer. A esto me refiero con "no montar el pollo". Como es una recia, se mete el rapel (sin hacer nudos en la punta, mal, mal) y llega a la segunda reunión. Desde esta reunión existe un pasamanos del terror (mismo tipo de equipación) que permite el escape por el túnel de la carretera. Sin mucha más novedad, hacemos este rápel, y desde ahí, 60m al suelo, fáciles (aunque la pared escurre un poco). Sin mucho más que reseñar, recogemos, subimos la cuesta hasta la carretera, y de ahí, a por el coche, porque se pone a llover como si el mundo acabara a las seis.
Rapel final
Al final, hemos cumplido con los objetivos que teníamos para este Gallinés Inferior: practicar en grandes verticales, comernos algún marrón salvable y ver lo que nos falta y nos sobra, para pulir detalles y mejorar maniobras. Y encima disfrutamos mogollón en el barranco (aunque hay que reconocer que tanto Dani como yo al asomar el morro por la segunda reunión tuvimos un momento de tembleque de cachas importante).